EntrevistaEl sargento Joel Bustamante llegó a Cali con 68 integrantes del equipo de rescate de Bogotá. A las 3:17 a.m. lograron sacar con vida a un hombre. El sargento Joel Bustamante integra el equipo USAR Bogotá, Colombia 12, que llegó a Cali con 68 rescatistas para apoyar las operaciones en las estructuras afectadas por el terremoto. Foto: Cuerpo de Bomberos de BogotáSUBEDITORA DE BOGOTÁ 11.08.2026 13:00 Actualizado: 11.08.2026 13:06

Eran las 3:17 de la madrugada cuando, después de cerca de cuatro horas de trabajo entre concreto, polvo y estructuras inestables, los integrantes del equipo USAR Bogotá, Colombia 12, consiguieron sacar con vida a un hombre de 35 años que había quedado atrapado tras el terremoto. Durante buena parte de la operación los rescatistas permanecieron en contacto con él, acompañándolo mientras buscaban la manera más segura de abrirse paso hasta el lugar donde se encontraba. Cuando finalmente lograron liberarlo y llevarlo a una zona segura, el hombre no preguntó primero por su estado ni por lo que había ocurrido afuera. Su preocupación era otra. “Lo que manifestó al salir fue que preguntó por su abuelita, de la cual no tenemos ningún indicio de dónde pueda llegar a estar”, recuerda el sargento Joel Bustamante.Esa pregunta acompaña ahora a los rescatistas bogotanos mientras continúan recorriendo algunos de los sectores más golpeados de Cali. Bustamante llegó a la capital del Valle del Cauca junto con otros 67 integrantes del contingente enviado desde Bogotá y, aunque llevaba años preparándose para escenarios de desastre, las primeras imágenes que había visto por televisión ya anticipaban la dimensión humana de lo que encontraría. Equipo USAR ya está en Cali en labores de búsqueda y rescate en las zonas afectadas. Foto:Cuerpo de Bomberos de Bogotá.El equipo arribó hacia las 10:16 de la noche y comenzó a enfrentarse a edificaciones de más de cuatro pisos con daños importantes, colapsos parciales y, en algunos puntos, destrucción total, condiciones que hacen mucho más complejas las operaciones de búsqueda.Bustamante conoce bien lo que significa entrar en una estructura que ha dejado de ser segura. Ha participado en dos operaciones de emergencia en Haití, además de misiones en Ecuador y Venezuela, y estuvo en Medellín durante la atención del colapso del edificio Space. Esa experiencia le permite comparar escenarios y también entender que ningún desastre se comporta exactamente igual. En Cali, explica, la destrucción es importante, pero está concentrada en determinados sectores y no se extendió de la misma forma por toda la ciudad, algo que permite que otras actividades puedan restablecerse mientras los organismos de emergencia concentran sus esfuerzos en las zonas más afectadas. “En los sitios donde están los colapsos tenemos varios días para trabajar acá”, señala.La gran incógnita está debajo de esas estructuras. Los rescatistas deben determinar si la manera como cayó cada edificio permitió la formación de espacios vitales, pequeños vacíos entre placas, muros u otros elementos que pueden proteger a una persona y permitirle sobrevivir durante horas o incluso días. Bustamante calcula que en este momento las posibilidades están divididas. “Si lo ponemos estadísticamente, estamos en un cincuenta y cincuenta. Puede haber muchos espacios vitales que la estructura permita, como puede que, por su tipo de colapso, no los haya y tengamos más decesos que posibilidades de vida”, explica el sargento.Por eso, durante estos primeros días, cada minuto cuenta. Una emergencia de esta magnitud transforma por completo las jornadas de los bomberos y obliga a trabajar hasta donde el cuerpo lo permita. No existen horarios convencionales cuando puede haber alguien esperando debajo de toneladas de material. “Un día de estos, en una emergencia, son veinticuatro horas continuas de trabajo. Descansamos dos, una, cuando se pueda. Lo más importante es la premura que tenemos para salvar vidas en las primeras horas, que es el objetivo primordial por el cual estamos acá”, cuenta Bustamante.Avanzar entre una estructura colapsada supone, además, un enorme desgaste físico. Los equipos deben remover escombros, cortar materiales y enfrentarse durante horas al polvo y la arena que quedan suspendidos en el ambiente. Aunque cuentan con elementos de protección especializados, el esfuerzo termina acumulándose después de jornadas prolongadas. “El tema de mover escombros es bastante tedioso, el tema de cortarlos, el polvo, la arena, todo eso afecta nuestra salud. Obviamente tenemos equipos de protección diseñados para eso, pero las jornadas se vuelven extenuantes y hay mucho cansancio porque hay que hacer bastante esfuerzo físico”, relata.La solidaridad y el trabajo en equipo salvan vidas.Desde ayer, el equipo de Búsqueda y Rescate Urbano de @BomberosBogota ha trabajado sin descanso en Cali. Esta madrugada, sobre las 3:57 am, lograron rescatar con vida a un hombre de 35 años de los escombros. Carlos Esteban… pic.twitter.com/1CsD5zRBWh— Carlos F. Galán (@CarlosFGalan) August 11, 2026