Es una cifra que muestra parte del alcance de la ofensiva migratoria del presidente Donald Trump: más de 175.000 visas de ciudadanos extranjeros han sido revocadas desde que inició su segundo mandato en enero de 2025, informó el Departamento de Estado. La mayoría de las cancelaciones, de acuerdo con las autoridades, se produjo después de encuentros con las fuerzas del orden relacionados con distintos delitos, aunque el Gobierno también señala que casos de fraude, incumplimiento de las condiciones de las visas, llamados a la violencia y cuestiones de seguridad nacional.La cifra significa que se mantiene el fuerte ritmo de cancelaciones de visas, pues en enero había ubicado la cifra en 100.000 visas revocadas hasta ese entonces. Las cancelaciones forman parte, según la propia agencia, de un proceso continuo de revisión de los extranjeros que cuentan con estos permisos para determinar si siguen cumpliendo las condiciones bajo las cuales fueron concedidos.El Gobierno estadounidense sitúa entre las principales causas de las revocaciones las agresiones, conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas, los robos y los delitos relacionados con drogas. Uno de esos casos que menciona el Gobierno fue, por ejemplo, el de un extranjero detenido mientras conducía con heroína y un nivel de alcohol en sangre superior a tres veces el límite legal.También detalló casos de agresiones sexuales, abuso infantil, malversación de fondos y fraude, como el de un extranjero al que el Gobierno acusó de participar en un esquema para facturar más de cinco millones de dólares en servicios presuntamente falsos a Medicaid. En otro caso, el Departamento de Estado aseguró que un extranjero utilizó información falsa y documentos falsificados para obtener una visa después de engañar a inversores y clientes.Sin embargo, organizaciones de derechos humanos advierten que muchas de estas revocaciones se basan en acusaciones o detenciones sin condena y que el proceso carece de suficiente transparencia y garantías. Argumentan, además, que el Gobierno revoca en ocasiones las visas tomando en consideración un enfoque en el que mezcla situaciones muy distintas. Hubo, por ejemplo, una instancia en la que una embajada estadounidense en el norte de África revocó más de 100 visas de padres que, según el Departamento de Estado, viajaron al país principalmente para dar a luz con el objetivo de que sus hijos obtuvieran la ciudadanía estadounidense.En otra, el Gobierno suspendió las visas de varios extranjeros que, según las autoridades, expresaron su aprobación por el asesinato del activista conservador Charlie Kirk. Y, en una adicional, el secretario de Estado, Marco Rubio, determinó que a varios extranjeros se les podía cancelar la visa y expulsar por razones de política exterior. Entre los casos mencionados por el departamento figuran ciudadanos vinculados con los Gobiernos de Cuba e Irán, además de personas acusadas de otras conductas que las autoridades estadounidenses consideraron contrarias a sus intereses.La Administración Trump también ha reforzado el proceso para conceder visas, con una revisión más amplia de los solicitantes y un mayor escrutinio de su actividad en redes sociales. Estas medidas han recibido críticas de organizaciones defensoras de los derechos humanos, que consideran que la revisión de las redes sociales puede afectar la libertad de expresión y aumentar la vigilancia sobre los migrantes.El Departamento de Estado sostiene que sus revisiones buscan identificar a personas que incumplen las condiciones de sus visas o que pueden representar un riesgo para la seguridad pública o nacional. La Administración también ha defendido las revocaciones como parte de su estrategia para reforzar el control migratorio.
La Administración Trump ha revocado más de 175.000 visas en medio de su ofensiva migratoria
El Departamento de Estado afirma que ha cancelado los permisos por delitos, fraude, incumplimiento de las condiciones migratorias y otras conductas










