Huerta Grande declaró la Emergencia Turística Municipal a través de la Ordenanza N.º 1673/2026, con vigencia hasta el 31 de diciembre. Detrás de esa decisión institucional, el intendente Germán Corazza construyó un diagnóstico propio, elaborado mes a mes junto al sector privado, sobre una caída de la recaudación que consideró estructural y no coyuntural.
Corazza planteó que la escala de su municipio le permite mantener un contacto permanente con cabañeros y hoteleros a través de un ente turístico mixto que funciona desde el inicio de su gestión. Según explicó en el programa FORUM, ese vínculo fue lo que anticipó el deterioro del sector: la temporada de verano ya había cerrado con un porcentaje bajo de ocupación, y en julio la caída se profundizó todavía más.
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El intendente sostuvo que la medida busca, ante todo, sostener la infraestructura y el empleo de un sector golpeado, y no representó una decisión improvisada sino la respuesta a una tendencia que el municipio venía monitoreando.
La elección del instrumento fiscal







