El terremoto de magnitud 7,4 que ha golpeado Colombia domina la actualidad gráfica de la jornada. Pereira, Cali y Manizales muestran el alcance de la destrucción provocada por un seísmo que ha dejado víctimas mortales, centenares de heridos y numerosos edificios dañados. Entre montañas de escombros, equipos de emergencia, voluntarios y vecinos trabajan en la búsqueda de supervivientes mientras otros habitantes permanecen en la calle ante el temor de regresar a sus viviendas.
Las fotografías muestran también la dimensión más cotidiana de la tragedia: vehículos sepultados o dañados, edificios reducidos a estructuras inestables y vecinos que necesitan ayuda para atravesar las zonas afectadas. En Manizales, el terremoto ha alcanzado incluso a la Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora del Rosario, mientras en Cali y Pereira continúan las labores de rescate y retirada de escombros.
Más allá de Colombia, las imágenes de la jornada recorren un mundo de fuertes contrastes. Las intensas lluvias monzónicas han inundado barrios de Metro Manila, en Filipinas, obligando a sus habitantes a convivir con el agua. En Sudáfrica, en cambio, una nevada tardía ha dejado una escena mucho más lúdica, con una familia jugando sobre un paisaje cubierto de blanco cerca de Pietermaritzburg. Roma ofrece el extremo opuesto: después de varios meses con escasas precipitaciones, el río Tíber muestra un nivel de agua especialmente bajo a su paso por el Castel Sant’Angelo.











