A las 15:38 de este domingo, 9 de agosto, dos hombres se encontraban dentro del edificio Multicomercio, en las calles Cuenca y Eloy Alfaro, cortando con sierras y una barreta un barandal metálico que formaba parte de lo que antes era el parqueadero de la edificación.Los hombres se turnaban para realizar los cortes. Después de varios minutos, una sección quedó suspendida y apenas sujeta a la estructura. Ambos continuaron golpeándola para desprenderla, mientras gritaban “cuidado abajo” a quienes circulaban en la parte inferior.A las 16:01, el fragmento finalmente cayó y provocó un fuerte estruendo. Varias personas que se encontraban en la esquina sacaron sus teléfonos celulares para grabar la escena. Uno de los hombres incluso levantó la sierra en el aire tras conseguir desprender la pieza.PublicidadMinutos después, ambos descendieron hasta el lugar, recogieron el pedazo de metal y lo trasladaron nuevamente hacia el interior del inmueble.El origen del riesgo en el edificio MulticomercioLa escena ocurre en una estructura que permanece desocupada desde el incendio del pasado 11 de febrero. La emergencia provocó el colapso de dos de las cinco torres que conformaban el complejo. Las tres restantes quedaron severamente afectadas y fueron consideradas de riesgo ante la posibilidad de nuevos desprendimientos o un colapso.Desde febrero, el Municipio ha sostenido que la demolición de las estructuras que permanecen en pie es necesaria debido al peligro que representan. Usuarios y comerciantes del sector han pedido que se agilicen los procesos legales que permitan avanzar con esos trabajos y reducir las afectaciones que todavía persisten en los alrededores.PublicidadPublicidadPese a ello, el movimiento dentro del inmueble no se ha detenido.Sustracción constante de materialesCiudadanos, comerciantes y transeúntes aseguran que es habitual escuchar golpes provenientes del interior, similares a los producidos por un combo. También afirman que varias personas ingresan al lugar y posteriormente salen cargando piezas metálicas.María Landívar, una vecina del sector, asegura que esta actividad se mantiene durante distintas horas del día.“Lo peor es que están martillando y golpeando para sacar los materiales. No es una sola persona, hay varias que están metidas ahí. Es normal escuchar esos martillazos durante todo el día. En la madrugada, en la noche, siempre hay alguien ahí adentro”, afirmó.Según Landívar, no son únicamente de pequeñas piezas. La mujer asegura haber visto cómo distintos objetos son retirados del edificio.“Aquí salen con fierros y con distintas cosas. Ya es demasiado. Se están llevando el edificio a pedazos. Había una nevera al fondo y ya se la llevaron. Uno ve que están buscando qué llevarse y salen con cosas constantemente”, relató.PublicidadGrafitis y vandalismo en los pisos superioresDurante el mismo recorrido realizado por este Diario también se observó movimiento en otros niveles de la estructura.A las 15:40, dos hombres se encontraban en uno de los pisos superiores pintando con rodillos improvisados la figura de un personaje de una serie animada. La imagen se sumaba a los grafitis que actualmente cubren buena parte de la fachada.Uno de los más visibles es la palabra Infamous, escrita en inglés y extendida sobre ocho balcones del inmueble. En otro sector se observan dos grandes pintados: uno ocupa cuatro balcones y otro se extiende sobre seis. Algunos con símbolos y palabras, cuyo significado no se entiende con claridad.Mientras esto ocurría, en la planta baja se escuchaban golpes constantes, similares a los producidos por un combo. También eran permanentes el ingreso y la salida de personas. En uno de los casos, un individuo fue observado mientras abandonaba el edificio con un saco.La limitación legal por propiedad privadaEl acceso de personas al inmueble ha sido una preocupación recurrente desde que quedó abandonado. La Policía y el Municipio han realizado acciones para intentar controlar la situación, aunque la condición de propiedad privada representa una limitación para intervenir directamente en la estructura.En su momento, la Policía mantuvo un camión en el exterior del edificio, pero señaló que no podía permanecer de manera fija en ese punto debido a que es un predio privado.Durante el recorrido de este Diario, un policía permanecía en una motocicleta en la esquina del Multicomercio y observaba el movimiento que se desarrollaba en los alrededores mientras las personas ingresaban y salían de la estructura.Muertes registradas dentro del edificioEl problema no se limita al ingreso de personas. En los últimos meses, dos hombres han sido encontrados muertos dentro del inmueble en hechos distintos.El primer caso ocurrió el 28 de mayo de 2026, cuando fue localizado el cuerpo de un hombre de aproximadamente 60 años con una herida cortante en la muñeca izquierda. En ese momento se presumió que se trataba de una persona en situación de calle que habría ingresado al edificio abandonado.El segundo hallazgo ocurrió el pasado 25 de junio. La víctima fue identificada como alias Mocho, de unos 40 años. Según la Policía, habría sufrido una caída desde el tercer piso hasta el segundo nivel de la estructura en ruinas.Retiro del cerramiento y nuevos riesgosA estos antecedentes se suma el estado actual del cerramiento. Las planchas de zinc que rodeaban el inmueble fueron retiradas en algunos sectores y otras fueron desplazadas hacia las paredes de la parte baja de la estructura.Con el retiro del cerramiento, en el lado de la calle Eloy Alfaro quedó visible la acera de la esquina. En la calle Cuenca también se puede observar el tramo de vía que conduce hacia la ría e incluso las palmeras ubicadas en ese sector.Las planchas habían sido colocadas precisamente para impedir el ingreso de personas al edificio. Sin embargo, los cambios en el cerramiento también permitieron habilitar un carril adicional para la circulación vehicular en la calle Eloy Alfaro, junto al destinado al sistema Metrovía.A fines de junio pasado, Álex Anchundia, gerente de Segura EP, explicó que las modificaciones realizadas respondieron a la necesidad de mejorar la vigilancia en los alrededores. El cerramiento original dificultaba la visibilidad desde el exterior y complicaba la detección de personas que ingresaban de manera irregular.Ahora, en lugar de las planchas de zinc, fueron colocadas barreras viales plásticas de color naranja. Estas, sin embargo, no impiden que los peatones circulen a pocos metros de la estructura.Desde la avenida también se observan elementos de la edificación que permanecen expuestos. En la parte alta del área donde funcionaba una importadora y varios locales ya no hay ventanas y se pueden ver escombros acumulados.Para Landívar, esa cercanía entre la estructura y los peatones representa uno de los mayores riesgos.“Ahora, lo peor es que han sacado las planchas de zinc. A mí me da miedo que toda esa estructura se venga abajo. Ellos mismos corren peligro porque, si algo se derrumba, pueden morir ahí adentro. Pero también está en riesgo la gente que pasa por abajo”, sostuvo.Landívar considera que el peligro alcanza también a quienes circulan en vehículos por la zona.“No solamente ellos están en peligro. También los peatones y los carros que circulan por aquí. Todo peligra mientras no den una solución para este edificio”, dijo.El proceso para definir la intervención sobre las estructuras continúa, mientras el Multicomercio permanece como una edificación parcialmente abierta, con escombros, grafitis y elementos expuestos.Seis meses después del incendio, el lugar que antes albergaba comercios permanece desocupado por el riesgo que representa.Sin embargo, durante el día todavía se observan personas entrando, cortando piezas de metal y retirando materiales de una estructura que las autoridades consideran peligrosa. (I)
Equipadas con sierras y combos, personas retiran piezas de metal del Multicomercio mientras los grafitis ganan espacio en los balcones de la edificación
Pese a los incidentes, las incursiones ocurren en una estructura que permanece desocupada desde el incendio del pasado 11 de febrero.







