París (EFE).- La afluencia masiva de medusas en las fuentes de refrigeración de la central nuclear de Gravelines, en el norte de Francia, ha obligado a la eléctrica pública EDF a detener este sábado tres de sus seis reactores como medida de seguridad.

Según indica EDF en un comunicado, «esta situación no entraña ninguna consecuencia sobre la seguridad de las instalaciones, del personal o del medio ambiente».

Pero el protocolo de la central ha obligado a adoptar «medidas preventivas» que se han sustanciado en la «parada automática» de la producción de las unidades 3 y 4 de la central.

«El equipo de explotación ha detenido también la unidad de producción número 2 y ha reducido a la mitad la número 1, adaptándose de manera preventiva a la evolución de la situación», agregó EDF, que recordó que el reactor número 5 está también detenido por mantenimiento, lo que deja a la central con uno único en marcha.

Situada en las costas del Canal de la Mancha