El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha pedido a la población marroquí que es alentada a cruzar la frontera que no emprenda un viaje que asegura que está “abocado al fracaso”. “No arriesguen sus vidas, ni su futuro, ni su dinero. Quienes entren en Ceuta y Melilla van a ser devueltos. No podrán alcanzar la península, ni el continente europeo. Y no podrán quedarse indefinidamente en Ceuta y Melilla”, ha advertido.
Albares ha visitado este martes la ciudad autónoma ceutí —nunca antes un ministro de Exteriores lo había hecho—, que ha definido como “la frontera más compleja de toda Europa”. Y ha insistido en alabar la cooperación de Marruecos, a quien no ha deslizado ninguna crítica por la crisis fronteriza. “Hablo con mi homólogo cada día. Hemos encontrado la mejor disposición para el retorno inmediato de miles de personas. Ese trabajo diplomático ha posibilitado superar la fase más aguda de la crisis”, ha expresado.
El ministro de Exteriores ha calificado de “frívolas” las críticas de Italia tras la crisis en Ceuta y se ha quejado de los “bulos” que, por interés “político interno”, se han lanzado en los últimos días desde el Gobierno de Giorgia Meloni. El Ejecutivo aplica desde el sábado pasado la misma medida que el Ejecutivo de la ultra Meloni tomó con España: control de identidad a los viajeros –pasaporte– y, en caso de nacionales de terceros estados, visa permiso de residencia. El balance con los datos actualizados de este lunes es de 1.033 pasajeros identificados de 58 vuelos.











