Eventos y actividades programadas fueron un factor clave para atraer visitantes a distintas localidades durante el feriado por el Primer Grito de Independencia en Ecuador. Representantes del sector turístico reportaron una alta ocupación en varios puntos del país y calificaron de positivo el dinamismo en este asueto. Holbach Muñeton, presidente de la Federación de Cámaras de Turismo del Ecuador y de la Cámara de Turismo del Guayas, señaló que los primeros reportes muestran un movimiento favorable, incluso en destinos donde existía preocupación antes del inicio del descanso.“Este feriado ha sido positivo”, afirmó Muñeton, quien explicó que en Manta se reportó una ocupación alta tanto en hoteles de cinco estrellas como en hostales.PublicidadEn Salinas, el promedio de ocupación hotelera se ubicó alrededor del 75 %, mientras que Baños y Ayangue llegaron al 85 %. Montañita, en cambio, se estima que alcanzó el 100 %. El avistamiento de ballenas movió a parte de los viajeros. En gastronomía y entretenimiento, el movimiento fue todavía mayor. Según el dirigente, se reportó una ocupación del 100 % en restaurantes y de hasta el 110 % en bares y discotecas.PublicidadPublicidadBaños fue uno de los destinos que mantuvo una alta demanda durante todo el feriado. Para Muñeton, la ciudad tuvo una ocupación completa durante los días de descanso, comportamiento que atribuyó a la cantidad de actividades y productos turísticos que se mantienen disponibles en ese destino.Mauricio Letort, presidente de la Federación Nacional de Hoteles del Ecuador (Ahotec), también ubicó a Baños entre los destinos destacados. Señaló que la ocupación hotelera llegó al 100 % y advirtió de la competencia entre la hotelería formal y los alojamientos informales ofrecidos a través de plataformas digitales.“Todos se llenan. Sin embargo, solo la formal paga impuestos”, señaló Letort, quien consideró que es necesario avanzar en la formalización de esta oferta para que también cumpla condiciones de seguridad y tributación.En Esmeraldas, el promedio general se ubicó entre el 60 % y el 65 %, aunque los bares y las playas registraron un movimiento superior al 100 %, según la Federación de Cámaras de Turismo.Manta y Salinas, que inicialmente generaban dudas dentro del sector, finalmente tuvieron un comportamiento favorable.“Al inicio del feriado no se veía tan halagüeño. Sin embargo, ahora vemos que la ocupación estuvo alrededor del 80 %, lo cual es muy bueno”, dijo Letort.PublicidadEventos impulsaron el movimientoUno de los elementos que, según los representantes del sector, marcaron la diferencia durante este feriado fueron las actividades organizadas en distintas ciudades.Cuenca tuvo una alta demanda asociada, entre otros factores, a los Juegos Prejuveniles. En Ibarra, la Vuelta a la República, cuya partida se realizó desde Yahuarcocha, coincidió con una reunión de los scouts, que atrajo a unos 1.800 jóvenes.Quito también tuvo un comportamiento inusual para un feriado. Letort explicó que la capital normalmente funciona como una ciudad emisora de turistas durante estos días, al igual que Guayaquil. Sin embargo, esta vez una convención religiosa generó una importante llegada de visitantes.Según la federación hotelera, la Convención Mundial de los Testigos de Jehová congregó a unas 35.000 personas en el estadio de Liga Deportiva Universitaria y llevó la ocupación hotelera de Quito por encima del 90 %.Guayaquil también tuvo un comportamiento condicionado por el concierto de Ricardo Arjona. Muñeton señaló que durante los dos días vinculados al espectáculo la ocupación hotelera estuvo entre el 85 % y el 90 %.Para el dirigente turístico, estos resultados evidencian que las actividades pueden convertirse en un mecanismo para dinamizar el turismo durante todo el año y no únicamente durante los feriados.A su criterio, los municipios no deberían limitarse a organizar eventos gratuitos, sino facilitar las condiciones para que empresarios y promotores puedan traer conciertos, partidos de fútbol y otras actividades.Turismo interno mantiene el movimientoLos dirigentes coinciden en que el feriado demostró que los ecuatorianos continúan viajando dentro del país.Muñeton explicó que la proyección inicial del sector apuntaba a superar los cerca de 900.000 viajes registrados en el feriado comparable del año anterior y alcanzar alrededor de 1,1 millones de desplazamientos. También estimó que la dinamización económica podría ubicarse cerca de la meta planteada por el sector, aunque aclaró que el dato definitivo se conocerá una vez cerrado el feriado.En cuanto a la actividad económica, Letort estimó preliminarmente que el feriado pudo generar entre $ 45 millones y $ 50 millones para el sector turístico en general.El dato definitivo, aseguran los dirigentes, deberá contrastarse posteriormente con información oficial que pueda entregar el Servicio de Rentas Internas (SRI).Seguridad no frenó completamente los viajesLos representantes del sector consideran que los hechos registrados en ciertas localidades no provocaron una caída significativa del movimiento turístico.Muñeton señaló que los reportes preliminares muestran que, en términos generales, la percepción de los viajeros se mantuvo tranquila.Letort coincidió y calificó el feriado como positivo.El dirigente hotelero consideró que el turista ecuatoriano diferencia los hechos de violencia relacionados con disputas entre grupos delictivos de aquellos dirigidos específicamente contra visitantes. El reto: atraer al turista extranjeroAunque el resultado del feriado es favorable para el sector, los dirigentes advierten que los días de descanso no pueden convertirse en la principal fuente de ingresos para hoteles y negocios turísticos.Para los dirigentes, el crecimiento sostenible del sector depende de recuperar y fortalecer el turismo internacional. Muñeton también planteó que el turismo interno debe servir como una vitrina para promocionar el país al exterior. Letort, por su parte, dijo que es necesario avanzar hacia una estrategia clara y permanente de promoción turística internacional. (I)
Conciertos, competencias y eventos impulsaron el turismo durante el feriado del 10 de agosto
Una convención religiosa elevó en Quito la ocupación hotelera, mientras un concierto en Guayaquil y el avistamiento de ballenas dinamizaron otras zonas.






