Ayer, 10 de agosto, Kylie Jenner celebraba su 29º cumpleaños y aunque lo celebró por todo lo alto hace un par de días con una fiesta temática (todo de rosa y estilo dosmilero) con sus amigas, ha sido hace unas horas cuando Kim Kardashian la ha felicitado como buena millennial: subiendo una foto antigua a redes sociales. Aunque la hermana mayor estuvo también en la fiesta, parece ser que ha preferido tirar de nostalgia para desearle lo mejor a la pequeña del clan. Aunque las hermanas Jenner han crecido bajo el ojo público gracias al reality Keeping Up with the Kardashian, a muchos parece habérsele olvidado cómo eran los rostros de una de las familias más famosas de Estados Unidos. No es un secreto para nadie que a lo largo de los años todas han pasado por manos expertas para modificar su aspecto, pero en el post podemos ver comentarios de usuarios sorprendidos por las caras originales de las protagonistas de la foto: Kylie Jenner, Kim Kardashian y Kendall Jenner.Según su aspecto y la ropa, podemos aventurarnos a decir que se trata de una foto hecha a finales de la década de los 2000, cuándo comenzó a emitirse el programa. Y mientras que muchos usuarios se han quedado impresionados por cómo han cambiado físicamente, nosotras nos hemos fijado más en su evolución, de cómo los cambios en los cánones de belleza no han dejado de modificar constantemente su imagen, demostrándonos a lo largo de los años qué era lo que se llevaba en cada momento.Una belleza inocenteKeeping Up with the Kardashian se ha convertido en nuestra versión de la prueba del carbono-14: basta una imagen para datar la época con precisión milimétrica. Lo curioso es que esta transformación no responde a un capricho individual, sino a un patrón que se repite generación tras generación: cada década impone su propio ideal de belleza y las Kardashian, siempre adelantadas a las tendencias, terminan siendo el espejo más fiel de esos cambios. A finales de los 2000 lo imperante comenzaba a cambiar, pero todavía arrastraba los ideales de belleza de la época: una estética que refleja a "la chica de al lado", con rasgos naturales, cejas finas y muy depiladas, un bronceado dorado casi uniforme y una delgadez extrema que dominaba las portadas y las alfombras rojas. Era la era post Paris Hilton, donde el glamour se medía en accesorios brillantes, mechas californianas y una silueta que casi desaparecía.La era del 'Instagram face'No fue hasta bien entrada la década de 2010 cuando el canon empezó a cambiar hacia lo que hoy reconocemos como "el efecto Kardashian": labios carnosos, cinturas de avispa, caderas pronunciadas y una figura de reloj de arena que convirtió el cuerpo curvilíneo en el nuevo objetivo. Un giro que coincidió, no por casualidad, con el ascenso meteórico de la familia en la cultura pop, hasta el punto de que resulta difícil decir si fueron las tendencias quienes las moldearon a ellas o si fue al revés. Si en los 2000 la norma en belleza era la discreción, en esta década se pasó al lado contrario, donde el más era más. Los labios se convirtieron en el gran protagonista, con el ácido hialurónico como aliado indiscutible para conseguir ese efecto relleno que popularizó la propia Kylie Jenner y que llegó a bautizarse como el Kylie Jenner Lip Challenge. Las cejas, antes finas y depiladas casi hasta desaparecer, se dejaron crecer y se rellenaron con microblading hasta lograr un arco marcado y una densidad que en los 2000 hubiera resultado impensable.Los pómulos también entraron en juego gracias al contouring, técnica que se popularizó de la mano de Kim Kardashian, a lo que se sumó el auge del bótox preventivo y los rellenos en mandíbula y pómulos, buscando ese perfil anguloso pero con una piel lisa, sin poros ni arrugas de expresión.Vuelta a la naturalidad y extrema delgadezSin embargo, todo este exceso terminó pasando factura y la acumulación continua de ácido hialurónico —que demostró que no se absorbe ni tan rápido como prometen ni en su totalidad— llevó a los fenómenos conocidos como boca de pato (cuando los labios llevan tanto relleno que sobresalen como un pico) y pillow face o cara de almohada, que sucede cuando los rostros están hinchados y ligeramente inflamados, como cuando te acabas de despertar.A partir de este momento, en los 2020 se buscó eliminar cualquier rastro de las inyecciones, disolviéndose los rellenos para conseguir un aspecto más natural, pero potenciado por la medicina para conseguir un efecto 'indetectable', como si hubieras nacido así. Esto se tradujo a todo lo demás: las cejas volvieron a su estado natural con un aspecto desenfadado, cepilladas hacia arriba y sin apenas retoque, mientras que la piel adoptó el skinimalism, poniendo el foco en el cuidado de la piel con la glass skin y menos maquillaje. Pero si hay un fenómeno que ha terminado de redefinir el canon de esta década, ese es el de la extrema delgadez y las Kardashian no han sido ajenas a ello. Las que pusieron de moda los cuerpos curvilíneos fueron las primeras en quitarse los implantes y utilizar Ozempic para conseguir una figura muy esbelta y delgada, enterrando al body positive. Las clavículas marcadas, los huesos de la cadera asomando y las costillas visibles han vuelto a ser el canon de belleza, pero en lugar del heroin chic, lo hemos cambiado por el ozempic chic. La extrema delgadez vuelve a ser sinónimo de status, solo que esta vez llega en forma de inyección semanal, envuelta en un relato de bienestar y disciplina que oculta lo que en realidad es una vuelta a los cánones más restrictivos que ya vivimos en los 90.Es difícil decir si las Kardashian se han adaptado a los cánones de belleza o han sido ellas los que los han cambiado. Lo que sí es seguro es que su influencia es indiscutible, siendo el fiel reflejo de la sociedad y lo que consideramos como ideal.
Kim Kardashian felicita a Kylie Jenner con una foto de hace casi 20 años que nos demuestra cómo han cambiado los cánones de belleza
La 'influencer' cumplía ayer 29 años y su hermana ha tirado de nostalgia felicitándola en un post dónde recodaba los viejos tiempos, demostrándonos cuanto han (hemos) cambiado.









