Cuatro en la década de los 80, doce en los 90; 21 en la primera década del siglo; 40 entre 2010 y 2020 y 105 noches tórridas en la ciudad de València en los seis años que han transcurrido desde entonces: esa es la alarmante progresión que registran los datos oficiales facilitados por la delegación de la Agencia Española de Meteorología (Aemet) al analizar el número de noches con mínima mayor o igual a 25ºC en la capital valenciana,Por lo que respecta al verano actual, en el observatorio de València se han registrado veinte noches tórridas, el tercer valor más alto de la historia. Donde se ha batido el récord histórico es en Castellón de la Plana, con 16, mientras el observatorio de Alicante se han anotado 12, lo que supone el segundo valor más alto conocido.Donde se ha batido el récord histórico es en Castellón de la PlanaViajando aún más el pasado, el dato resulta aún más revelador, puesto que esas cuatro noches estivales con mínima superior a 25ºC de los años 80 no tenían precedente en las tres décadas anteriores; había que remontarse a los años 40 para hallar una sola noche, y nada más que una, tan bochornosa.Si hacemos caso a lo afirmado por Raúl Mérida, comisionado de la Generalitat Valenciana para la Recuperación, la elevada temperatura que aprecian los miles de bañistas que disfrutan estos días de las playas valencianas, guarda una directa relación con este fenómeno.Mérida afirma que en el Mediterráneo se están midiendo temperaturas hasta cuatro grados por encima de lo normal. “Por cada grado”, señala, “se produce un 7% más de condensación en la atmósfera, lo que se traduce en días bochornosos con mucho calor y noches tórridas en la que la temperatura es muy alta”.Se refiere probablemente el alto cargo del Consell a la relación física según la cual por cada grado de calentamiento aumenta aproximadamente un 7% la capacidad del aire para contener vapor de agua.Como advierten los expertos, un Mediterráneo excepcionalmente cálido favorece además una mayor evaporación y aporta más humedad a la atmósfera, lo que, si concurren determinadas condiciones atmosféricas, puede no solo repercutir en la sensación térmica, sino alimentar precipitaciones más intensas. El análisis de Aemet es contundente: “Si os dicen que siempre ha hecho calor en verano, podéis decir que sí, pero que el calor de ahora es mucho más extremo, persistente, frecuente, con récords antes impensables y con anómalos episodios fuera de temporada”.Un Mediterráneo excepcionalmente cálido favorece además una mayor evaporación y aporta más humedad a la atmósferaEntre los récords significativos que se han registrado en lo que llevamos de verano, la organización independiente Avamet señala el producido en la isla alicantina de Tabarca, que hace dos noches no bajó de los 28,4ºC, superando la marca de 28º C de mínima que su observatorio anotó el 30 de julio de 2024.Respecto a las temperaturas más elevadas. Avamet ha señalado que julio de 2026 ha sido en la Comunitat Valenciana el mes más cálido desde que hay registros, con 17 días en los que alguna localidad superó los 40ºC. Si consideramos los días que llevamos de agosto, son ya más de 20 los días con alguna máxima por encima de esa simbólica temperatura que antes era excepcional en estas latitudes.El observatorio del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante, situado en el centro de la ciudad, registró 20 noches tórridas en el mes de julio; la noche mas “fresca”, la del 3 de julio, el termómetro no bajó de los 23,4ºC. Durante la jornada de ayer lunes, la Generalitat Valenciana mantuvo hasta la noche un aviso de nivel naranja en previsión de la posibilidad de que se produjeran episodios con chubascos tormentosos asociados a fuertes rachas de viento y precipitaciones con acumulados de hasta 40mm/h y asociados a probabilidad muy grande de granizo y rachas muy fuertes de viento.A las seis de la tarde, se registraba una fuerte tormenta en la zona de Pinoso, en la comarca del Medio Vinalopó, con chubascos my intensos y un reventón térmico que dejaba rachas de viento de cerca de 100 kilómetros por hora, según el laboratorio de la UA. Algunos minutos antes, la tormenta había descargado en Villena, donde a las 17.50 horas se registró un descenso drástico de temperatura tras una fuerte tormenta eléctrica que, con el paso de los minutos, proseguía su camino hacia el litoral alicantino
Las noches tórridas aumentan a un ritmo cada vez más acelerado en la Comunitat Valenciana
En solo seis años Valencia registró 105 madrugadas con mínimas por encima de 25º C, por 40 en la década anterior y 20 en los primeros 10 años del siglo






