0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialUn rey vestido con kilt en las Highlands, tres hermanas de avanzada edad que vuelven al castillo donde jugaban de niñas, un matrimonio que desaparece durante semanas en una villa frente al mar Egeo, una princesa que ve reducidas sus vacaciones para hacer historia y una pareja vestida de gala en el verano canadiense. La temporada estival supone un paréntesis en la agenda institucional de las casas reales europeas. Mientras los compromisos oficiales disminuyen, reyes y príncipes aprovechan estas semanas para reencontrarse con tradiciones familiares, refugiarse en residencias privadas o disfrutar de unos días de descanso junto a los suyos.Como la familia real española tiene el palacio de Marivent, los Windsor tienen el castillo de Balmoral, en Escocia. Carlos III dio el pistoletazo de salida a su agosto inaugurando los Juegos Anuales de las Highlands de Mey, una cita que forma parte de su calendario personal desde hace décadas. Recorrió el recinto vestido con un kilt del tartán Balmoral y brindando con whisky.Tras un año nefasto para su familia por los escándalos de sus contactos con Jeffrey Epstein, Eugenia de York vive un agosto diferente. La princesa dio a luz la semana pasada en un hospital de Lisboa. Junto a su marido, Jack Brooksbank, mantiene una residencia en la costa de Portugal, donde se han alejado de polémicas al menos por un tiempo. En su primera fotografía, la pequeña vistió un conjunto de Marie-Chantal London, la firma infantil creada por Marie-Chantal de Grecia.Los príncipes de Gales viven el verano de forma distinta. Guillermo y Catalina prefieren mantenerse alejados de la atención pública durante la época estival para ofrecer a Jorge, Carlota y Luis unas semanas de la mayor normalidad posible. Mientras se especula si la familia habrá elegido algún enclave en el Caribe o han permanecido en el Reino Unido, se espera que reaparezcan en los últimos días de agosto en Escocia.La discreción también define las vacaciones de la familia real neerlandesa. Aunque la casa real nunca confirma los desplazamientos de la familia en estas fechas, desde hace años es un secreto a voces que los reyes Guillermo Alejandro y Máxima se instalan en su villa de Kranidi, en el Peloponeso griego. Allí navegan, practican deportes acuáticos y reciben a familiares y amigos en una propiedad con acceso directo al mar.En Dinamarca, el verano continúa girando alrededor del castillo de Gråsten, en el sur de Jutlandia, una residencia cargada de recuerdos familiares. Tras la estancia de Federico X y la reina María con sus hijos, ha sido la reina Margarita II quien ha tomado el relevo acompañada por sus hermanas, la princesa Benedicta y la reina Ana María de Grecia. Las tres crecieron entre esos jardines diseñados por la reina Ingrid y todavía hoy mantienen la costumbre de reunirse allí durante el verano. En esta ocasión incluso aprovecharon para visitar juntas una exposición dedicada a Groenlandia, uno de los territorios por los que Margarita siempre ha mostrado una especial sensibilidad.La reina Margarita II de Dinamarca con la princesa Benedicta y la reina Ana María de Grecia en el verano del 2025.InstagramPero el verano danés también ha estado marcado por una imagen inédita. La princesa Isabel ha cambiado las vacaciones por el uniforme militar al incorporarse al regimiento de húsares de la Guardia, convirtiéndose en la primera mujer de la familia real danesa en realizar voluntariamente el servicio militar tras celebrar su graduación escolar a finales de junio. Durante los próximos once meses seguirá una formación similar a la que completó su hermano, el príncipe heredero Cristián, que este verano ha regresado al ejército ya como jefe de sección.El gran duque de Luxemburgo reúne a los suyos para las vacaciones en Bormes-les-Mimosas, en el departamento de Var. Desde 1949, la familia es propietaria de una gran residencia donde el ex gran duque disfruta reuniendo a los suyos año tras año. Estas vacaciones volverá a reunir a todo el clan de Nassau, tal como mostró la anterior gran duquesa María Teresa en un álbum familiar de los últimos veranos en su Instagram.Por su parte, el príncipe Enrique y Meghan Markle realizaron una breve visita a Canadá para participar en el 40.º aniversario de la Fundación David Foster. La ocasión permitió a la duquesa de Sussex lucir un estilismo elegante y minimalista de Greta Constantine, firma de Toronto, que complementó con los pendientes de mariposas de oro, diamantes y zafiros heredados de la princesa Diana, la suegra a la que nunca conoció. Sin embargo, no quiso presumir de joya en la única selfie que compartió en sus redes sociales, dejándola fuera del encuadre.
Las vacaciones de las familias reales, entre la tradición y la privacidad
Balmoral, el Peloponeso, Gråsten y la Costa Azul se convierten en refugios estivales para ‘royals’










