El ministro de Economía, Luis Caputo, logró pasar el 30% de los vencimientos de deuda pública en pesos a después de las elecciones presidenciales del 2027. (Foto: Reuters)La visita de la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, a la Argentina puso sobre la mesa un problema que en el equipo económico evitaba discutir: los altos niveles de morosidad credicitica. El presidente Javier Milei sostiene que nadie les puso una pistola en la cabeza a quienes tomaron créditos que hoy no pueden pagar, pero el Gobierno sacó una ventaja colateral de la situación. Economía aprovechó el cambio de postura de los bancos -volver a prestarle más al Estado- para extender los plazos de la deuda en pesos hasta después de las elecciones del 2027. PUBLICIDADLa Secretaría de Finanzas, dirigida por Federico Furiase, utilizó la preferencia de los bancos por financiar al Tesoro para prolongar los vencimientos y reducir el riesgo de tensiones preelectorales, sacando ventaja de la falta de apetito de los bancos por prestar a privados, un comportamiento que, según un funcionario de la mesa chica, permitió a Finanzas “extender los plazos de los vencimientos” para 2028.Oblicuamente, ese viraje fue reconocido por el director del Banco de Inversión y Comercio Exterior, Felipe Núñez, quien puntualizó en la red X que, a diferencia de la gestión de Maurcio Macri, el Tesoro Nacional logró rollear la deuda por encima del 100%, a tasas cada vez más bajas hasta 2027 y pasar más del 30% de los vencimientos para después de las elecciones.PUBLICIDADEn su visita al país, la directora ejecutiva del FMI puso sobre la mesa el alto nivel de irregularidad crediticia y planteó que el Gobierno debe apuntar a solucionarlo, y permitir de ese modo, junto con otras medidas, que se produzca un derrame de los sectores más dinámicos (petróleo, campo, agroindustria, minería) al resto de la economía. Pero en el Gobierno reiteran que se trata de un problema entre privados y que el Estado no se tiene que meter, al menos hasta ahora.Para el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, la mora se trata de un problema entre privados en donde el estado no se tiene que meter.“Nosotros vamos a evitar las soluciones que impliquen quitarle recursos a alguien discrecionalmente para asignárselo a otros. En todos esos casos se dispara el riesgo moral”, sostuvo el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, en conferencia de prensa la semana pasada. Según el equipo económico, en el pasado cada vez que el Estado se metió, lo hizo con torpeza y consecuencias no deseadas. PUBLICIDADAdemás, en voz baja en despachos oficiales hay cierto reproche al planteo de Georgieva: puso el problema sobre la mesa, pero no aportó soluciones. ”Ella misma pregunta, y el equipo del Fondo estuvo conversando con los bancos para ver qué se puede hacer que no involucre subsidios cruzados, arbitrariamente sacar recursos de un lugar a otro para fomentar el desarrollo de ese crédito", afirmó Bausili.A pesar de que en el equipo económico sostienen que el Estado no se tiene que meter para solucionar la mora -a contramano de la recomendación del FMI-, sí hay un seguimiento de la evolución del indicador. Y hay expectativas de que esa tendencia de crecimiento en la irregularidad de la carteras se haya cortado en junio. PUBLICIDADEl último informe del BCRA ubicó el ratio de irregularidad del crédito al sector privado en 7,7% en mayo, con un salto de 0,4 puntos porcentuales (p.p) en apenas un mes y de más de 5 p.p. frente al año anterior, siendo el segmento de créditos familiares siendo el más afectado, con mora del 12,8 por ciento. Los créditos personales exhibieron la mayor morosidad (15,9%), seguidos por tarjetas de crédito (13,1%) y préstamos prendarios (7,7%). Los créditos hipotecarios mantuvieron un baja incidencia, de 1,6 por ciento.Para algunas consultoras, como 1816, la tendencia de crecimiento de la mora se cortó en junio, pero otras que afirman los contrario. Como es el caso de la Universidad Austral. Un informe reciente de esta casa de estudios confirmó el deterioro: el crédito a personas físicas sumó $97,1 billones en junio de 2026, con una suba mensual de apenas 0,1% y 9,1% interanual, que llevó la mora a trepar a 17,5%, 0,3 p.p. más que en mayo y 10,5 p.p. más que un año antes. PUBLICIDADPero el problema no es igual en cada una de las provincias. Buenos Aires lidera el ranking de crédito real, con $33,1 billones, seguida de CABA ($14,1 billones) y Córdoba ($10 billones). En contraste, La Rioja ($600.000 millones), Formosa (700.000 millones) y Catamarca ($900.000 billones) presentan los menores volúmenes. Pero la cantidad de deudores cada 1.000 habitantes también muestra fuertes disparidades: CABA encabeza con 657, Tierra del Fuego con 565 y Santa Cruz con 549. Mientras que las menores cifras corresponden a Santiago del Estero (362), Salta y Jujuy (364 cada una), y Misiones (369).