Con la llegada del verano, millones de personas disfrutan de cafeterías, museos, centros culturales y otros servicios turísticos en toda España. Lo que pocas veces se cuenta es que muchos de esos espacios también funcionan gracias al trabajo de personas con discapacidad, que, como recuerda Conacee, la patronal de los centros especiales de empleo, a menudo se emplean en establecimientos o centros relacionados con el sector turístico, como restauración o museos. Estos días, debido a la afluencia de clientes, es normal que aumente la carga de trabajo, pero más que algo negativo, estas personas se lo toman como un reto que, como cualquier trabajador sin discapacidad, pueden asumir sin problemas. En Diversum Concept Café, una cafetería inclusiva y de especialidad ubicada en Vigo y gestionada por un equipo de profesionales con discapacidad intelectual, física o sensorial, también notan la afluencia de clientes. "Cuando hay un mayor volumen de trabajo, planificamos muy bien las tareas y adaptamos los apoyos cuando es necesario. Anticipamos las situaciones que pueden resultar más complejas, organizamos el trabajo paso a paso y procuramos que cada persona desempeñe las funciones en las que mejor se desenvuelve. Con una buena planificación y un apoyo adecuado, responden muy bien incluso en los momentos de mayor actividad", cuenta Olalla González, preparadora laboral de Down Vigo. En Diversum toda la plantilla está formada por personas con diferentes discapacidades; un total de 12 trabajadores; y tres de ellas reciben el apoyo de Down Vigo, a través de la metodología del Empleo con Apoyo. La labor de Olalla para que todo salga bien es apoyar a las tres personas con síndrome de Down que trabajan en la plantilla: Andrea, Martín y Samuel. "Ese acompañamiento se adapta a cada momento: a veces es más intenso y otras veces consiste simplemente en supervisar o resolver alguna duda. La idea es ofrecer el apoyo que necesitan, favoreciendo al mismo tiempo que hagan por sí mismos todo aquello de lo que son capaces. Nuestro objetivo es que cada persona gane seguridad y autonomía, ofreciendo los apoyos necesarios para que pueda desempeñar su trabajo con éxito". También trabaja con el equipo de Diversum para que la inclusión sea natural y el entorno de trabajo resulte cómodo para todos, pues hay otros trabajadores que tienen otras discapacidades, como Patricia Estévez, que trabaja atendiendo a los clientes en sala desde hace dos años, y además, orienta a los trabajadores con síndrome de Down.Patricia, que antes trabajó de educadora infantil, asume el aumento de clientes con naturalidad, amabilidad y trabajando en equipo. "Procuramos ser polivalentes y estar allí donde haga falta para que no se sobrecargue el compañero", asegura.La importancia de ver y vivir la diversidadDiversum, como insiste Olalla, es una cafetería "como cualquier otra", con el ritmo, las prisas y el trato cercano que tiene cualquier negocio de hostelería. "Desde que abre sus puertas, atiende a los clientes, se sirven las mesas, se mantiene el espacio ordenado y se trabaja en equipo para que todo salga bien. Lo que hace especial a Diversum es que demuestra cada día que la inclusión es perfectamente compatible con un servicio de calidad". Para conseguirlo, es esencial adaptar la jornada y las tareas a las necesidades de cada persona, por lo que no suelen realizar una completa. "El objetivo es que puedan desempeñar su trabajo de forma satisfactoria y mantener un buen equilibrio entre el empleo y su vida personal", asegura. Ese objetivo social y de inclusión es uno de los motivos por el que personas como Patricia se sientan orgullosas de trabajar en Diversum. "Ya somos un referente y un apoyo para muchas personas que alguna vez se sintieron excluidos por ser diferentes. Cada vez tenemos más notoriedad en la sociedad y eso sirve para sentirse integrados. Aparte de para ganarme la vida, trabajar siempre me hace sentir útil. A nivel personal, a veces pienso en ser terapeuta", asegura Patricia.Y es que trabajar, sobre todo para las personas con discapacidad, es mucho más que un salario; es sinónimo de inclusión, "de autonomía, asumir responsabilidades, tomar decisiones, relacionarse con muchas personas diferentes y formar parte activa de la comunidad", indica Olalla. Trabajar de cara al público, además, mejora sus habilidades sociales, su comunicación y su confianza. "Cada cliente atendido y cada tarea realizada con éxito refuerzan su autoestima y les ayudan a seguir creciendo personal y profesionalmente. En definitiva, el empleo les ofrece oportunidades, independencia y la posibilidad de demostrar todo lo que son capaces de hacer". Además, de cara a los demás, normalizan la discapacidad y que los vean formar parte de espacios comunes. "Hacen visible que las personas con discapacidad pueden trabajar, aportar valor y ofrecer un buen servicio cuando cuentan con las oportunidades y los apoyos adecuados. Además, ayudan a romper prejuicios. Muchas personas llegan por primera vez con curiosidad y se marchan con una visión completamente distinta de la discapacidad. La inclusión deja de ser una idea para convertirse en una realidad que viven en primera persona". Pero inclusión al margen, Patricia tiene claro por qué recomendaría que, si pasamos por Vigo, hagamos una visita al Diversum: "La calidad del producto es buenísima y hay mucha variedad para desayunar y merendar. El local tiene un ambiente acogedor tanto para charlar, trabajar o relajarse. Además de que te encuentras con sonrisas del personal y tal vez hasta algún abrazo". Ella, desde el otro lado de la barra, seguirá trabajando para que Diversum siga creciendo y "promocionando formación y empleo para más gente con diversidad funcional".
Diversum, la cafetería inclusiva que no cierra por vacaciones: "Normaliza la discapacidad y ayuda a romper prejuicios"
En Diversum Concept Café trabajan 12 personas, todas ellas con distintas discapacidades intelectuales, físicas o sensoriales.







