El Gobierno de Colombia se ha desmarcado este lunes del consenso internacional al reconocer la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, el territorio sirio que ocupa desde la Guerra de los Seis Días de 1967 y se anexionó en los años ochenta, en dos decisiones rechazadas por la comunidad internacional. En apenas su tercer día como presidente, Abelardo de la Espriella ha convertido a Colombia en el segundo país del mundo, junto con Estados Unidos en la primera legislatura de Donald Trump, en efectuar este reconocimiento. Sorprendentemente, la Cancillería ha emitido el comunicado de anuncio horas después del terremoto en el país que ha dejado al menos 111 muertos.La diplomacia colombiana justifica la decisión en “la importancia estratégica de los Altos del Golán para la seguridad de Israel” y la “persistente inestabilidad” en Oriente Próximo. Considera que el “mantenimiento del control y la soberanía” constituye “un componente esencial de su defensa nacional y de su capacidad para proteger y salvaguardar a sus ciudadanos”. Israel ocupa desde 2024 una franja aún mayor de territorio sirio, fuera del Golán, que pretende mantener sine die, como ha señalado su ministro de Defensa, Israel Katz. Pese al acercamiento a EE UU del actual líder sirio, Ahmed Al Sharaa, Damasco sigue insistiendo en que solo reconocerá a Israel en el marco de un acuerdo de paz que incluya la devolución de todos estos territorios, incluido el Golán.El ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar, que asistió a la investidura de De la Espriella en Cali y se reunió con él en la víspera en Barranquilla, ha celebrado el anuncio como una “decisión histórica” y un “extraordinario logro diplomático” de Israel. “Ha demostrado, en una de sus primeras decisiones en el cargo, su liderazgo, sus valores y su compromiso con Israel y la seguridad de Israel”.La decisión forma parte del acercamiento exprés a Israel de De la Espriella, que no solo incluye la reanudación de relaciones diplomáticas plenas (que su predecesor, Gustavo Petro, rompió en 2024 por la masacre de Gaza), sino también la voluntad de trasladar la Embajada nacional de Tel Aviv a Jerusalén. Aunque Israel ha elegido Jerusalén como su capital, la inmensa mayoría de Estados tienen sus embajadas en Tel Aviv (que no es la capital) o alrededores, y abogan por que el estatus de la ciudad se decida en negociaciones de paz entre israelíes y palestinos. Ubicarla en Jerusalén, consideran, supondría un reconocimiento implícito de la posición israelí de que es su capital “eterna e indivisible”. Los palestinos aspiran a un Estado propio que tenga como capital la parte oriental de la ciudad, ocupada desde 1967 y anexionada en los años ochenta, igual que el Golán.MedidasEs una de las medidas acordadas hace tres semanas entre Saar y el entonces ministro de Exteriores entrante de Colombia, Omar Bula Escobar, en el encuentro que mantuvieron en Washington, según informó el primero en un comunicado. También está la retirada de Bogotá de la denuncia por genocidio en Gaza (a la que Petro sumó al país) que Sudáfrica presentó contra Israel en el Tribunal de La Haya, la eliminación de los requisitos de visado entre ambos países y el restablecimiento de las exportaciones de carbón colombiano a Israel, suspendidas por el anterior presidente. Saar también aprovechó su gira latinoamericana para reunirse con otro “verdadero amigo de Israel: el extraordinario presidente de Argentina”. Javier Milei adelantó en 2024 el traslado de la Embajada a Jerusalén, pero no ha llegado a materializarlo, en parte por la molestia que generó la participación de una empresa israelí en un proyecto petrolero en las Malvinas. El año pasado, el presidente argentino dijo en el Parlamento israelí que haría efectivo el traslado este 2026. “La decisión está tomada” y se convertirá en realidad cuando se “lo permitan las circunstancias”, añadió hace cuatro meses.