El Gobierno de Ayuso establece en los pliegos que las obras no empezarán hasta el primer trimestre de 2027, casi un año después de la compra del ático
El ático de 485 metros cuadrados de Chamberí hacía falta porque la sede de la Puerta del Sol iba a estar en obras y a algún sitio debían trasladarse Isabel Díaz Ayuso (PP) y un “equipo mínimo”. Es la primera explicación que dio la Comunidad de Madrid cuando este periódico reveló la compra del piso. Nada se sabía de la adquisición y tampoco de la reforma que la justificaba. Hasta este viernes a las 14.30, cuando el Gobierno regional publicó el contrato para el diseño del proyecto de “decoración interior” de la Real Casa de Correos, adjudicado a dedo y que plantea aún más dudas en un caso opaco desde el comienzo.
La primera es la adjudicación sin concurso del diseño de la reforma por 59.377 euros. Lo llevará a cabo el estudio de Alejandra Pombo, interiorista, prima de la conocida influencer madrileña María Pombo y que se ha encargado de proyectos de hoteles de lujo, espacios como el Club Financiero de Génova o la azotea de Cibeles y restaurantes, sobre todo.
En España, el límite para adjudicar un contrato de servicios sin concurso son 15.000 euros y la legislación contempla varios motivos para saltarse esta norma. Uno de ellos, al que se acoge la Comunidad de Madrid, es que el contrato tenga por objeto una actuación artística única. El Gobierno de Ayuso justifica la contratación directa porque la rehabilitación de la Real Casa de Correos debe dirigirla “una persona que sepa transmitir artísticamente un toque de modernidad, elegancia y distinción a la altura” de la sede de presidencia y porque consideran la reforma como la “creación de una obra de arte”, no un “mero proyecto de interiorismo”. Ante esto, el trabajo “solo puede encomendarse” al estudio seleccionado, detallan en una escueta memoria de cinco páginas.









