NoticiaLos socorristas buscan desaparecidos entre los escombros y la comunidad ayuda a rescatar a sus vecinos.Terremoto - Pereira Foto: ARCHIVO PARTICULARPERIODISTA JUDICIAL10.08.2026 22:01 Actualizado: 10.08.2026 22:01 PERIODISTA JUDICIAL10.08.2026 22:01 Actualizado: 10.08.2026 22:01
“Estuvimos a punto de que nos cayera encima esa pared. Estando con la niña en los brazos, con el pánico en los poros. Yo nunca pensé que iba a vivir algo así”.Este es el testimonio de Juan Felipe Mercado, uno de los pereiranos que logró escabullirse, con su hija en brazos, del desplome de su edificio por el fuerte terremoto que golpeó con fuerza a la capital risaraldense, donde se reporta casi la mitad del total de víctimas fatales de la tragedia.Según el último informe de las autoridades locales, al menos 67 personas murieron y más de 100 siguen desaparecidas tras el derrumbe y las afectaciones de más de 60 edificaciones. Algunas de estas quedaron prácticamente en cimientos, con las ‘costuras’ y varillas de las bases completamente expuestas, en medio de la destrucción que dejó el movimiento.Una de las imágenes más dicientes de la tragedia fue la de la comunidad, formada en fila india, halando una cuerda para levantar una pared de cemento y buscar sobrevivientes. Los mismos habitantes, tras las primeras horas de la tragedia, invirtieron todo su esfuerzo en socorrer a quienes quedaron atrapados y avisaban, con el pánico en la voz, que sus seres queridos no lograron salir y estaban debajo de las estructuras.Pereira Foto:Archivo particularEl recuerdo de 1999“Fue como volver a vivir la tragedia del 25 de enero de 1999. Vivo en un edificio de nueve pisos y pensé que se iba a caer, el movimiento era muy violento, de lado a lado, intentaba detenerse y volvía a arrancar, fue demasiado fuerte, peor que el de 1999. Mi apartamento quedó muy averiado”, dijo Pilar Henao, una de las habitantes.Precisamente, desde ese día no se reportaban afectaciones de semejante magnitud, cuando un terremoto destruyó buena parte de Armenia y sacudió con fuerza al Eje Cafetero.En el área metropolitana de Pereira se registraron más de 60 estructuras colapsadas y otras 65 presentan daños de consideración. El centro de la ciudad y el Aeropuerto Internacional Matecaña, donde tres personas murieron tras el desplome de parte de la estructura, fueron algunos de los puntos más golpeados. LEA TAMBIÉN “Un señor quedó atrapado bajo los escombros del edificio que estaba al lado de nosotros. A un nieto mío lo llevaron para la clínica porque quedó herido, pero no sabemos cómo está. Nosotros alcanzamos a correr antes de que se cayera este edificio”, contó María Alba López, quien tenía un puesto de arepas en la avenida Circunvalar.Por su parte, Ana Cristina Álvarez, pereirana y enviada especial de EL TIEMPO en esta ciudad, contó que los organismos de socorro todavía no han logrado llegar a todos los puntos donde se han reportado emergencias. “También hay mucha gente ayudando en las labores de rescate, aunque no hacen parte de los organismos de socorro”, relató.Afectaciones del terremoto en Pereira Foto:CortesíaRescate y emergenciaEl alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, declaró la calamidad pública y la emergencia económica para atender a los damnificados y empezar a reconstruir las calles y, prácticamente, barrios devastados.“Tenemos 65 estructuras colapsadas y en 15 de ellas presumimos que hay personas atrapadas. Los organismos de socorro han estado allí para tratar de identificar dónde puede haber personas con vida. Tenemos varios centros asistenciales con la capacidad a tope. La pista del aeropuerto no sufrió afectaciones, pero las instalaciones sí, lamentablemente allí varias personas fallecieron, tenemos varias personas atrapadas en las góndolas del megacable, pero sus vidas no corren peligro”, reportó el mandatario local.Salazar también decretó toque de queda en sectores como el centro de la ciudad y las comunas Cuba y Universidad. Además, estableció el día sin carro para este martes y suspendió las clases en las instituciones educativas. LEA TAMBIÉN De hecho, uno de los videos más dramáticos, difundidos por los mismos habitantes a través de las redes sociales, es el de la sede de la Universidad Libre, en Pereira, donde los jóvenes estudiantes tuvieron que correr para evacuar mientras el edificio se caía a pedazos, dejando desnudos sus salones y biblioteca.“Como alcalde tengo que apelar a la solidaridad de todos los pereiranos para que permanezcan en sus casas. Necesitamos que el tránsito fluya para facilitar el desplazamiento de los organismos de socorro y atender esta emergencia. Por eso, a partir de este momento, declaro el estado excepcional de toque de queda”, agregó.En Quindío, donde hace 27 años ocurrió el terremoto más fatal registrado hasta entonces en el último siglo, con más de mil muertos, el rigor del nuevo movimiento sísmico, afortunadamente, no se tradujo en cifras de fallecidos. De acuerdo con el último reporte, 128 personas resultaron heridas. Decenas de edificaciones presentan daños y algunas tuvieron que ser evacuadas de manera preventiva.“Yo estaba comenzando mi rutina en el gimnasio cuando todo empezó a moverse con mucha fuerza. El movimiento era tan intenso que no podíamos sostenernos. Varias paredes se vinieron abajo, pero todos alcanzamos a evacuar”, contó Sandra Ruiz.La secretaria de Salud del Quindío, Luisa Fernanda Ardila, informó que 64 de los lesionados fueron atendidos en Armenia, 40 en Quimbaya y 24 en Circasia. “Estamos garantizando la prestación de los servicios de salud. Además, un equipo de arquitectos revisa la infraestructura de las instituciones prestadoras para verificar que sea segura”, explicó la funcionaria.Terremoto y afectación en Cali y Pereira Foto:tomada del video de redesLa amenaza sísmicaSegún el Servicio Geológico Colombiano, el sismo registrado en la mañana de este lunes ha sido el más fuerte de los últimos 70 años. La región ya había sufrido terremotos de gran magnitud, entre ellos uno de 7,2 el 23 de noviembre de 1979 y el de 6,2 del 25 de enero de 1999, el más devastador de la historia reciente del país.Precisamente, hace apenas unas semanas se conocieron los resultados del estudio de microzonificación sísmica de Armenia, en el que los expertos advirtieron que el centro del país está ubicado en una zona de alta amenaza sísmica.“Tener un conocimiento detallado nos permite mejorar la planificación y prepararnos para cualquier evento sísmico, que va a ocurrir. En la medida en que conozcamos mejor el territorio, podremos disminuir los riesgos”, explicó el ingeniero Uriel Orjuela, presidente de la Sociedad de Ingenieros del Quindío.En esa oportunidad, el geólogo y miembro de la Academia Colombiana de Ciencias Armando Espinosa Baquero le explicó a EL TIEMPO que el país acumulaba 27 años de un silencio sísmico. LEA TAMBIÉN “Llevamos 27 años sin un sismo grande en todo el país y las estadísticas que teníamos antes nos indicaban otra cosa. La gente cree que lo que pasó en Venezuela solo puede pasar allá, pero aquí tenemos condiciones parecidas. En 1827 tuvimos un sismo de gran magnitud —7,1— en Huila, pero causó graves daños en otras regiones y en Bogotá, a 300 kilómetros”, recordó el investigador.Espinosa también advirtió que “hay que alertar porque en Colombia también pueden ocurrir cosas como las que sucedieron en Venezuela. Entre más grande es un sismo, mayor es su periodo de recurrencia o tiempo de retorno. Caracas ya había tenido un terremoto similar al de ahora, en 1812. Eso no quiere decir que vayamos a tener un gran sismo en Colombia dentro de dos o tres años, pero sí que, en algún momento, va a ocurrir”.Redacción Justicia y Nación Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.














