Colombia despertó este lunes con el mayor terremoto de su última década, según advirtió el Servicio Geológico Colombiano, antes de informar de heridos o muertos. Un seísmo de magnitud 7,4 sacudió a primera hora la mayoría del país —7.34 de la mañana, 14.34 en Madrid—, derribó edificios, causó daños en hospitales, iglesias y aeropuertos, dejando al menos 111 muertos y poniendo a prueba al recién jurado presidente del país, Abelardo de la Espriella, en su cuarto día de mandato. Las imágenes en redes sociales de edificios desmoronándose y gente huyendo inundaron rápidamente internet, levantando recuerdos del reciente terremoto en Venezuela, que registró una magnitud similar. A los pocos minutos, las llamadas de auxilio de alcaldes y gobernadores comenzaron. El epicentro tuvo lugar en San José del Palmar, un pueblo de 6.000 habitantes situado en el departamento del Chocó, una de las regiones más pobres de la nación, según el Banco Mundial, donde dos de cada tres personas se encuentran en situación de pobreza. Con unas comunicaciones intermitentes, el alcalde de San José del Palmar, León Fabio Marín, clamó por radio ayuda al Gobierno regional, asegurando que el seísmo había destrozado la ciudad y bloqueado con derrumbes todas las carreteras. "El municipio no tiene con qué suplir o atender esta calamidad", lamentaba. En el mismo departamento, en el municipio Novita, el secretario de Gobierno, Jaime Velásquez, describía el terremoto como "el temblor más fuerte en la historia que recordamos", dando las primeras pistas del alcance de la tragedia: "Se destruyó parcialmente la iglesia, el colegio y muchas viviendas. Tenemos un colapso total en el centro de salud en donde me encuentro en estos momentos". Mientras De la Espriella convocaba el Comité Nacional para el Manejo de Desastres y viajaba a Bogotá para reunirse con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, los distintos mandatarios de la zona afectada empezaban a sumar testimonios de un devastador seísmo y los primeros hallazgos de fallecidos. La gobernadora de Chocó, Nubia Carolina Córdoba, alertó de "heridos y graves daños en las edificaciones" de Quibdó, la capital del departamento. Horas después reportaba 9 fallecidos y 80 heridos sólo en su área. El alcance del terremoto se extendió además por gran parte del Eje Cafetero, región central del país. "Es muy trágico lo que nos ha ocurrido hoy. No sabemos, en este momento, cuál es la magnitud real de la afectación del terremoto. Sólo puedo entregar por ahora la cifra de 18 muertos y decenas de heridos" lamentaba ante los medios a las pocas horas Mauricio Salazar, alcalde de Pereira, ciudad situada a 100 kilómetros del epicentro, en el departamento de Risaralda, donde los muertos ascendían horas después al medio centenar. TE PUEDE INTERESAR "La situación es especialmente crítica en varios municipios", evaluaba la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro. "En El Cairo, cerca del 80% del municipio presenta afectaciones. En El Águila se reporta el colapso del hospital. En Zarzal hay numerosos heridos y el hospital se encuentra colapsado. En Cartago también fue necesario evacuar pacientes del hospital", concretaba. Su informe inicial sumaba unos 27 fallecidos en el departamento. Las primeras evaluaciones registraron nueve departamentos afectados por el temblor, con daños y evacuaciones de edificios en las 32 ciudades capitales, según informó el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Javier Pava. El terremoto alcanzó también Cali, a unos 250 kilómetros del centro del terremoto, y donde el alcalde, Alejandro Eder, informó que al menos 20 estructuras habían colapsado, con personas atrapadas bajo los escombros. El seísmo llegó incluso a países vecinos, con evacuaciones de edificios en Panamá. Dos placas enfrentadas La zona, según los datos del propio Servicio Geológico Colombiano (SGC), vive casi "diariamente" pequeños terremotos, debido al choque continuo de la placa tectónica de Nazca con la placa continental sudamericana, bajo la que se hunde, según detalla Emilio Trigueros, profesor de Geotecnia de la Universidad Politécnica de Cartagena. "Es un choque de trenes, produce fricciones brutales y con el tiempo se genera una gran explosión, con eventos de rotura e incluso generación de volcanes", explica Trigueros. Normalmente, estos movimientos no suelen alcanzar, según el historial del SGC, una magnitud por encima del 2,5. El de este lunes fue casi tres veces superior a esa cifra. TE PUEDE INTERESAR Nápoles y Murcia nos envían recordatorios. ¿Está Europa preparada para el próximo gran terremoto? POR Patricia Ruiz Guevara Lola García-Ajofrín Silvia Martelli (Il Sole 24 Hore. Italia) Jackie Berger (OBCT. Italia) Ștefania Gheorghe (HotNews. Rumanía) Mike Konstantopoulos (Efsyn. Grecia) "El terremoto ha sido a mucha distancia de la superficie, pero con una duración de un minuto que ha generado una fuerza de 20G horizontal; es decir, una tonelada habría recibido una fuerza lateral de 200 kilos durante esos 60 segundos", concreta Trigueros. Esto es algo habitual en lugares como Chile y Japón, recuerda el experto, quien matiza que son países "muy preparados" para este tipo de situaciones. "Desgraciadamente, cuando un terremoto así alcanza la superficie y no hay edificios solventes y preparados para seísmos, se derrumban. Invertir en estas estructuras no está al alcance de todos", concluye Trigueros. Aunque la magnitud ha sido similar a la del 24 de junio en Venezuela, el tipo de cuenca sedimentaria ha salvado a Colombia de un desastre mayor. "En el caso de Venezuela, el lugar sacudido por el seísmo estaba formado por una cuenca sedimentaria de unos 200 metros de profundidad, lo que generó una amplificación. Fue como si los edificios estuvieran sobre un flan", matiza el experto. La prioridad: los rescates De la Espriella dio una rueda de prensa cinco horas después del desastre donde informó que se habían registrado, además de los 111 muertos, "87 heridos, 1.575 viviendas averiadas, 37 viviendas completamente destruidas, 61 edificios colapsados, 18 centros de salud averiados, 52 centros educativos averiados, 17 centros comunitarios averiados, 18 vías averiadas, 6 aeropuertos afectados y sin operación" y un séptimo aeropuerto también con daños en infraestructuras y pistas de aterrizaje. Desde el Puesto de Mando Unificado Central, el presidente adelantó que el Comité Nacional para el Manejo de Desastres había acordado "declarar la correspondiente situación de emergencia, que será suscrita en el transcurso del día", tras una reunión con todos los ministros y de cara a "atender de la manera que corresponde el desastre natural". A nivel local, municipios como Armenia, capital del departamento de Quindío, declaraban el toque de queda para frenar los saqueos de comercios y viviendas. Tras reunirse con la gobernadora del Chocó, De la Estriella anunció un subsidio de arriendo para los desplazados por el terremoto mientras se reparaban sus viviendas. El presidente, además, recordó la penosa situación económica de la región y garantizó que la arreglaría: "El Gobierno está comprometido con el Chocó. Haremos un encuentro regional para determinar cuales son los problemas de cada uno de los municipios. El Chocó ha sido un departamento abandonado y se ha cometido una injusticia durante muchos años que se acabará durante el Gobierno del Tigre. Hay voluntad política y tenemos listos los recursos”. TE PUEDE INTERESAR El mandatario aprovechó para sacar pecho y pedir a todas las fuerzas políticas "unidad" ante la crisis, asegurando que él estaría "al frente de la respuesta nacional". "Voy a liderar la emergencia como corresponde", prometió, tras detallar que distintos equipos de trabajo "encabezados por los ministros y el vicepresidente" se dirigirán a todos los departamentos afectados para supervisar los dispositivos que tendrán como prioridad "el rescate de las personas que se encuentran bajo escombros". El expresidente colombiano, Gustavo Petro, mostró su ánimo de cooperar en la crisis y pidió a los integrantes de su partido, Pacto Histórico, "activar la solidaridad y estar atentos a las comunidades afectadas". Ayuda internacional y ciudadana La comunidad internacional se ha volcado desde las primeras horas en la crisis colombiana, mandando mensajes de apoyo y ofreciendo ayuda. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fue de las primeras en hacerlo público. "Nos enteramos hace un momento del grave sismo en Colombia. Todavía no tenemos más información, pero estamos muy atentos", comentó durante su rueda de prensa matinal, a lo que añadió que su Gobierno estaría en constante comunicación con el de Colombia para ofrecer "todo el apoyo que se requiera". Países vecinos, e incluso Estados Unidos, publicaban mensajes similares después. "El Gobierno de Trump está siguiendo de cerca el fuerte terremoto que ha azotado Colombia y está listo para brindar apoyo al pueblo colombiano y a la administración del presidente", afirmaba el secretario de Estado, Marco Rubio, en X, cuyo Gobierno donó 15,5 millones de dólares destinados a la emergencia. "Hemos puesto a disposición del Gobierno de Colombia nuestros brigadistas para el rescate de las personas que están bajo escombros (...) y —estamos— a la espera de que Colombia diga para ir a brindar el apoyo solidario de nuestro pueblo", seguía la presidenta encargada Delcy Rodríguez durante una jornada de rehabilitación de escuelas afectadas por los terremotos ocurridos en junio en Venezuela. El portavoz adjunto de la ONU, Farhan Haq, se sumaba en la ayuda asegurando que el organismo está "preparado" para prestar asistencia a Colombia "en lo que sea necesario". "Todos nuestros aliados alrededor del mundo han manifestado su intención de ayudar con lo que se requiera. El vicepresidente y la Cancillería liderarán la cooperación internacional y la ayuda de terceros países", concretaba De la Espriella. Por otro lado, el presidente detalló que la primera dama y la esposa del vicepresidente estarán al frente de la coordinación de la ayuda ciudadana y empresarial, articulando la "solidaridad de los colombianos con las necesidades de las familias afectadas". "Esto es un mensaje claro para esas familias: no los vamos a dejar solos, están en nuestro corazón y les vamos a tender la mano con toda decisión", aseguró De la Espriella. La Cruz Roja habilitaba canales para encontrar a familiares desaparecidos, centenares de colombianos formaban colas en los hospitales para donar sangre y las ciudades no afectadas enviaban equipos de rescate a las zonas críticas. "Bogotá está lista para ayudar a las ciudades más afectadas por el temblor. Ya están listos 100 rescatistas para ir al Comando Aéreo de Transporte Militar y dirigirse a las ciudades que el Gobierno Nacional priorice", afirmaba el alcalde de Bogotá, Carlos F. Galán, en uno de los días más difíciles del país cafetero.
El peor terremoto en diez años golpea la región más pobre de Colombia y deja al menos 111 muertos
Un seísmo de magnitud 7,4 se extendió desde el departamento del Chocó por el Eje Cafetero del país, derribando edificios y causando daños en hospitales, iglesias y aeropuertos










