Desactivar la última hora de conexión y el indicador de “En línea” es una de las medidas más eficaces.

REUTERS/Dado Ruvic Tomar el control de WhatsApp y evitar la presión social de responder de inmediato es posible sin recurrir a medidas bruscas o parecer descortés. El llamado modo ‘inmune a la presión’ consiste en gestionar de manera consciente la propia disponibilidad, estableciendo límites claros y adaptando tanto la configuración de la aplicación como los hábitos de comunicación. Este enfoque permite reducir el estrés que generan las notificaciones constantes, al tiempo que se mantiene una relación cordial y fluida con los contactos. La clave para reducir la sensación de urgencia en WhatsApp radica en ajustar varias opciones de privacidad y notificaciones. Desactivar la última hora de conexión y el indicador de “En línea” es una de las medidas más eficaces, ya que elimina la presión implícita de tener que responder de inmediato cuando los demás ven que se está conectado. PUBLICIDADTomar el control de WhatsApp y evitar la presión social de responder de inmediato es posible sin recurrir a medidas bruscas o parecer descortés.

REUTERS/Dado Ruvic Además, al eliminar las confirmaciones de lectura, es posible leer mensajes sin que el remitente sepa cuándo se han leído, lo que da margen para responder con mayor tranquilidad. Silenciar los grupos y desactivar las notificaciones emergentes también contribuye a disminuir las interrupciones. Al eliminar los globos de notificación en la pantalla de inicio, desaparece el estímulo visual que suele generar una sensación de urgencia innecesaria. PUBLICIDADDe esta manera, cada usuario puede elegir cuándo revisar los mensajes, priorizando su bienestar y concentración en otras actividades. Ante audios largos en mal momento, pide un resumen por escrito si es urgente.