El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que exigirá formalmente una “indemnización” a Irán por las personas que murieron o resultaron gravemente heridas en conflictos internacionales que, según el mandatario, estuvieron vinculados con el régimen de Teherán. Esta exigencia formará parte de las futuras negociaciones bilaterales con Irán.Según declaró Trump a través de sus redes sociales, las demandas de compensación abarcarán a víctimas de ataques con bombas colocadas en carreteras y a fallecidos en combates de conflictos que, de acuerdo con el presidente estadounidense, fueron liderados inicialmente por el general Qassem Soleimani.Entre los casos específicos que Trump planea poner sobre la mesa de negociación figuran las familias de los militares fallecidos en el atentado contra el destructor USS Cole, así como las de miles de combatientes caídos en servicio.

Asimismo, Trump atribuyó a Irán responsabilidad por daños y muertes de civiles en Líbano, Siria, Yemen y Gaza. El presidente estadounidense también defendió la necesidad de indemnizar a las familias de los manifestantes que murieron debido a la represión gubernamental en Irán durante los últimos 50 años, incluidos los fallecidos en las protestas ocurridas en los últimos cinco meses.La propuesta surgió como respuesta de la Casa Blanca a la postura iraní en las conversaciones. Trump calificó de “interesante” la posibilidad de reclamar estas compensaciones después de revelar que los negociadores iraníes también estarían exigiendo reparaciones por los daños sufridos durante el conflicto militar que se desarrolla desde hace cinco meses.Según Trump, el conflicto comenzó el pasado 28 de febrero con una ofensiva de Estados Unidos e Israel para impedir el desarrollo de armamento nuclear por parte de Teherán. El mandatario criticó que esta supuesta demanda económica de los delegados iraníes no hubiese sido mencionada en las reuniones o conversaciones previas entre ambas partes.La respuesta de Teherán: “adicción compulsiva” a las sancionesLas autoridades iraníes respondieron a las declaraciones. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán rechazó las presiones y denunció la política de sanciones de la administración estadounidense, a la que calificó de un “hábito” y una “adicción” que Washington emplea para no recurrir a la diplomacia.A través de una declaración pública en redes sociales, el portavoz de la cancillería iraní, Esmaeil Baqaei, denunció que “cada vez que Washington se muestra incapaz de recurrir a la diplomacia, se refugia en las sanciones; y cada vez que esas sanciones no dan resultado, simplemente aumenta la dosis”.Según Baqaei, este comportamiento constituye una “adicción que ha desplazado al propio pensamiento” y pone en peligro la seguridad de la propia política estadounidense.El portavoz iraní también calificó de “puro patetismo” las recientes declaraciones del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, quien se jactó de “asfixiar” a Irán mediante medidas de presión económica.Baqaei enfatizó que Teherán “no se dejará estrangular por estos estribillos manidos” y advirtió que la insistencia de los políticos estadounidenses en este “mal hábito” podría cerrar las últimas opciones para que Washington salga de una forma “menos humillante” de la crisis actual, que, según su versión, Estados Unidos provocó.Reestructuración de la cúpula militar iraníEn este contexto de tensión diplomática y militar, el líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, decretó este lunes una reestructuración de la cúpula de seguridad y defensa del país.Jamenei nombró al mayor general de la Guardia Revolucionaria Ali Abdulahi como nuevo jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. Abdulahi, quien previamente comandaba el Cuartel General Central Jatam al Anbiya y ejerció como gobernador y viceministro durante el mandato de Mahmud Ahmadineyad (2005-2013), se encuentra actualmente bajo sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.La reestructuración militar ordenada por el ayatolá también incluyó el nombramiento del general de brigada Kiomars Heidari, anterior comandante de las Fuerzas Terrestres, como nuevo jefe adjunto del Estado Mayor.