Cabo SueltoEl populismo grosero y peligroso del diputado de Vox, que pide "cazar" y "pescar" inmigrantes, logra penetrar en el desconcierto de mucha gente. Ciudadanos que han dejado de creer en las cosas cre�blesEl diputado de Vox, Jos� Mar�a Figaredo.Actualizado Lunes,
agosto
23:20Audio generado con IAHace unos d�as el secretario general de Vox en el Congreso de los Diputados, Jos� Mar�a Figaredo, sali� exaltad�simo en plan Jara y sedal pidiendo "cazar" y "pescar" a los 72.000 marroqu�es (hombres, mujeres, ni�os) que irrumpieron en la costa de Ceuta a nado. Este joven, pijo, educado, ultrafacha y sulf�rico representa estupendamente la esencia del partido espa�ol de extrema derecha: cerraz�n y violencia. Salir a los gritos pidiendo palos para la gente que irrumpi� en una Ceuta abandonada (tambi�n por Vox) ofrece poca confianza en las posibilidades de esa banda para ejercer la pol�tica con alg�n modal pol�tico. Si fuese por Figaredo (esto es cosa m�a y quiz� no me equivoco) lo m�s eficaz contra el grave y turbio problema con el r�gimen de Marruecos ser�a poner voluntarios en la orilla para recibir con estacazos a quien alcance la arena.Estoy de acuerdo con Vox en la propuesta de Sumar: desinflar el protagonismo de Marruecos en el Mundial 2030. Hasta entonces, la infrademocracia de Mohamed VI insistir� en la extorsi�n por mar. Esto es un regalo para pol�ticos como Figaredo, dispuesto a desentenderse de las normas elementales en asuntos de inmigraci�n y de la necesaria prote�na humana. Arrasar�a por igual a adultos y a menores. En Vox les dicen Menas. Y los odian a fondo.El hombre del partido en el Congreso tiene un ramalazo mussolinianio y edad de haber echado las tardes de s�bado roneando por el Vips de la calle Vel�zquez. Dispensa una verborrea dur�sima, bien articulada y peligrosa contra la mamposter�a democr�tica. Est� a la derecha de la extrema derecha y es de los que prefieren decir raza a decir ciudadan�a. Frente al Derecho de Extranjer�a prefiere el sintagma "plantar cara", tan racial y echao pa'lante.La suerte que tiene Figaredo es que mientras hace un ruido dial�ctico de cascos de caballo furioso, la izquierda ofrece el espect�culo penoso de disputarse una pescadilla. El populismo grosero del diputado de Vox logra penetrar en el desconcierto de mucha gente. Ciudadanos que han dejado de creer en las cosas cre�bles y sienten que, desde el palo m�s alto del gallinero, los de siempre les echan encima la misma mierda. Al escuchar a Figaredo entiendes que su antigualla verbal aloja un �spero lenguaje belicoso. Esta tropa de Vox no viene a resolver nada, sino a ajustar cuentas y a continuar el proyecto que una democracia consolidada fren� a sus mayores. No es un tipo que diga las cosas claras, sino que a�lla las cosas fieras. Los ultramontanos, que regresan.








