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Los geólogos lograron observar por primera vez, con detalle, la estructura profunda de una falla activa que permanece oculta bajo el Mar de Mármara en Turquía. El avance se apoya en un modelo tridimensional del subsuelo que muestra cómo cambian la resistencia y la debilidad de las rocas a kilómetros de profundidad, un factor clave en la generación de terremotos de gran magnitud.

La región se sitúa en el punto de encuentro de varias placas tectónicas y acumula un historial de eventos devastadores. La nueva imagen 3D permite comprender mejor dónde se concentra la tensión y en qué sectores podrían comenzar futuras rupturas, un paso esencial para mejorar la evaluación del peligro.

Desde el terremoto de Erzincan de 1939, que causó más de 30.000 muertes, los expertos observaron que los grandes sismos avanzaron de este a oeste a lo largo de la Falla de Anatolia del Norte. Ese recorrido sitúa al segmento que atraviesa el Mar de Mármara como la zona que llama la atención de los científicos. Esta porción no registró un movimiento fuerte desde hace más de 250 años, un lapso prolongado que sugiere acumulación de esfuerzo tectónico.

Representación gráfica del Mar de Mármara con la falla principal al sur y suroeste de Estambul. Foto: GFZ