La legisladora porteña y ex ministra de Salud, Graciela Ocaña, pasó por +Perfil el nuevo canal de Editorial Perfil, y cuestionó el accionar de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) en la causa por el fentanilo contaminado que provocó 90 muertes y dejó 41 personas con lesiones graves y gravísimas. En particular, apuntó contra las dos funcionarias de carrera del organismo que fueron detenidas y luego liberadas: Nelly Vicio, titular de ANMAT, y Gabriela Mantecón Fumadó, responsable del área vinculada a los medicamentos. Graciela Ocaña sostuvo que el problema excedería la responsabilidad individual de las funcionarias y que existiría una estructura que permitió que los medicamentos contaminados continuaran circulando. “El personal de carrera era parte del problema, porque esto pasó no por una funcionaria, pasó por una estructura que no funciona y por la falta de controles efectivos”, planteó. Sospechas de corrupción recaen sobre la ANMAT Según desarrolló, la situación cambió cuando asumieron nuevas autoridades en ANMAT e INAME. “Cuando se quiere y ahí está la decisión de hacer lo que se tiene que hacer, se puede hacer”, afirmó. Sin embargo, frente a las comunicaciones recuperadas durante la investigación, planteó una hipótesis de corrupción: “Hay una matriz de corrupción, obviamente, porque todo ese mirar para el costado no era gratuito, había intereses”.