Es clave seguir las instrucciones del fabricante al manipular la freidora. (Foto: Europa Press)

Pese a que la freidora de aire se ha vuelto un electrodoméstico esencial para quienes buscan preparar alimentos de manera rápida y con menor cantidad de aceite, existen prácticas habituales que pueden generar daños tanto en el aparato como en las comidas.La falta de mantenimiento, el uso de utensilios inadecuados y el desconocimiento de la capacidad del aparato son factores que inciden directamente en el deterioro de este electrodoméstico. PUBLICIDADAsimismo, la selección incorrecta de moldes o el almacenamiento inapropiado figuran entre las causas por las que muchos usuarios encuentran fallos en su freidora de aire, así que evitar estos errores puede marcar la diferencia en la experiencia y los resultados de cada preparación.Una limpieza apropiada elimina residuos y olores, evitando que los sabores de los alimentos se mezclen y prolongando la vida útil del electrodoméstico. (Imagen Ilustrativa Infobae)Según fabricantes como Mouvair, la limpieza tras cada uso no solo responde a una cuestión de higiene, sino que es un paso necesario para mantener el correcto funcionamiento de la Air Fryer. PUBLICIDADLa acumulación de restos de comida, grasa y aceites en la freidora de aire genera olores desagradables y contamina los sabores de los alimentos preparados posteriormente. Si estos residuos permanecen, existe el riesgo de que bacterias y hongos crezcan en el interior del electrodoméstico.Otra consecuencia de una limpieza deficiente es la obstrucción de los orificios de circulación de aire, lo cual perjudica la eficiencia del aparato. El lavado del cesto y las partes removibles después de cada uso, con esponjas suaves y detergente neutro, ayuda a preservar tanto el funcionamiento como la seguridad alimentaria.PUBLICIDADEl uso de herramientas de metal o esponjas abrasivas daña el recubrimiento antiadherente y favorece que los alimentos se adhieran al cesto. (Imagen Ilustrativa Infobae)El uso de utensilios incorrectos es uno de los errores más frecuentes. Muchas personas usan herramientas de metal o esponjas abrasivas durante la preparación o la limpieza, lo que puede rayar el cesto interior. Las ralladuras favorecen que los alimentos se adhieran a la superficie y dificultan su extracción, afectando textura y presentación; y el daño en el recubrimiento antiadherente puede provocar que partículas metálicas terminen en la comida. PUBLICIDADPor estos motivos, Mouvair sugiere usar utensilios de madera, silicona o materiales plásticos resistentes al calor, que protejan la superficie interna y prolonguen la vida útil del electrodoméstico.Sobrecargar el cesto impide la circulación del aire, provoca cocciones desiguales y puede forzar los componentes internos del aparato. (Imagen Ilustrativa Infobae)Al intentar preparar grandes cantidades de comida en una sola tanda, se comete un error que afecta todo el proceso. Sobrecargar la cesta impide la correcta circulación del aire caliente, lo que genera una cocción desigual y obliga a repetir el proceso.PUBLICIDADEste exceso provoca que algunos alimentos queden crudos mientras que otros se resecan. Otro riesgo es que forzar la capacidad del electrodoméstico puede afectar los componentes internos y provocar un desgaste prematuro. Por esta razón, respetar siempre el límite máximo de la cesta, aunque implique cocinar en varias tandas, es clave para obtener resultados óptimos y cuidar el aparato.PUBLICIDADQué pasa si se comete errores al guardar la freidora de aire cuando no se usaEs clave mantener la freidora en su caja original cuando no se usa. (Foto: Europa Press)