La tercera temporada de "House of the Dragon" terminó con un giro que Ryan Condal definió como un cambio radical en la relación de Rhaenyra con su pueblo (HBO)ALERTA DE SPOILERSLa tercera temporada de House of the Dragon llegó a su fin el domingo 9 de agosto con un episodio que el showrunner Ryan Condal describió ante la prensa como “un cambio sísmico real, un cambio radical, en la relación de Rhaenyra con su pueblo”.PUBLICIDADLa reina Rhaenyra Targaryen (Emma D’Arcy) consumó en Desembarco del Rey el viraje más extremo de su reinado, en un desenlace que, según sus propios creadores, define el rumbo de la serie hacia su temporada final. ALERTA DE SPOILERS.D’Arcy se mostró caracterizada con armadura negra, hombreras con forma de alas de dragón, cota de malla y la corona dorada de su padre, una indumentaria que la actriz equipara a pintura de guerra.PUBLICIDADFrente a la iglesia de la Fe, tras ordenar la matanza de los sacerdotes que se negaron a bendecir su coronación, la reina se proclamó ungida por los dioses del Antiguo Valyria y reveló ante el pueblo la antigua profecía Targaryen del “Príncipe que fue prometido”, declarándose a sí misma esa mesías anunciada que conducirá a Poniente a la guerra contra los Caminantes Blancos.Rhaenyra, personaje de Emma D’Arcy, ordenó la matanza de sacerdotes, se proclamó ungida por los dioses del Antiguo Valyria y habló públicamente sobre la profecía del Príncipe que fue prometido (HBO)Esa escena, según explicó Condal en una conferencia de prensa recogida por Entertainment Weekly, no estaba en los planes originales de la trama: “No está en el libro, ni en la historia”, admitió el cocreador de la serie.PUBLICIDADLa revelación pública de la profecía, ausente en Fuego y Sangre de George R.R. Martin, cierra un arco que la protagonista describió desde el inicio de la temporada como “un movimiento hacia la tiranía, pero especialmente uno que resulte legible”.D’Arcy explicó a la revista que la muerte de Helaena (Phia Saban) fue el punto de no retorno para su personaje.La antigua reina, embarazada de su hijo Maelor y recluida en el Torreón Rojo como potencial rehén para presionar a Aegon (Tom Glynn-Carney) y garantizar que Alicent (Olivia Cooke) cumpla su misión, cayó en una desesperación sin salida y se lanzó desde una ventana, quedando empalada en las estacas del suelo. Su nota de suicidio fue el tapiz profético que tejió a lo largo de toda la temporada.PUBLICIDADLa muerte de Helaena marcó el punto de no retorno para Rhaenyra y consolidó su movimiento hacia la tiranía en "House of the Dragon" (HBO)“No sé a dónde vamos desde aquí”, declaró Emma D’Arcy a EW. “Pero imagino que probablemente será imposible en su relación con Alicent, lo que creo que también significa que la muerte de Helaena condena a Rhaenyra a estar sola en su búsqueda de poder”.La estrella añadió que Helaena era “el corazón moral del programa, quizás el único personaje que tenía proximidad al poder pero permanecía sin contaminar”.El aislamiento de Rhaenyra no se limitó a Alicent. A lo largo de la temporada, la reina se distanció del lord Corlys Velaryon (Steve Toussaint) al no legitimar a sus hijos bastardos, de las damas Baela (Bethany Antonia) y Rhaena Targaryen (Phoebe Campbell) por el incidente de Sheepstealer, y de los señores y damas de Desembarco del Rey tras el festín de las ratas.PUBLICIDADTambién alejó a Mysaria (Sonoyo Mizuno) del castillo y perdió la lealtad de Ulf el Blanco (Tom Bennett), quien la traicionó en la Batalla de Tumbleton al verse privado de los privilegios de un señorío.Daemon Targaryen, interpretado por Matt Smith, encarna la filosofía del "fuego y sangre" que terminó por seducir a Rhaenyra en el final de la tercera temporada (HBO)Condal trazó ante la prensa el eje ideológico que ha tensado la serie desde sus inicios: la filosofía de Viserys (Paddy Considine), encarnada en parte por Mysaria y Alicent, frente a la de Daemon (Matt Smith), partidario del “fuego y sangre” y el gobierno por los dragones.PUBLICIDAD“Es muy, muy blanco y negro para él y su construcción de imperios, sus sueños y ambiciones”, explicó Condal, y señaló que Rhaenyra, al saber que Aegon reaparece con su dragón Sunfyre, “se alinea totalmente con Daemon al final, pensando que esa es su única manera de ser vista como legítima”.El showrunner reconoció ante Entertainment Weekly que el viraje de Rhaenyra hacia el despotismo invitará a comparaciones con la caída de Daenerys Targaryen (Emilia Clarke) en Game of Thrones.PUBLICIDAD“La gran diferencia entre Rhaenyra y Daenerys es que Daenerys solo llegó al Trono de Hierro al final, después de destruir la ciudad. Rhaenyra pasa por la experiencia de tener el trono, intentar mantenerlo y ser, de alguna manera, transformada por él”, argumentó.Ryan Condal adelantó que la temporada 4 de "House of the Dragon" se estrenará en 2028 y sumará nuevos personajes, dragones y locaciones (HBO)En la conferencia de prensa, Condal bromeó —según recogió The Hollywood Reporter— con que “los Targaryen dicen cosas locas todo el tiempo”, para luego ofrecer una justificación: dado que Rhaenyra atravesaba un proceso de descrédito ante su pueblo, sus palabras podrían haber sido ignoradas por los cronistas de la historia de Poniente.PUBLICIDAD“Mucho de su existencia es su autoenaltecimiento”, afirmó Condal. “Para los albañiles que estaban allí en la multitud mirando hacia arriba, podría sonar simplemente como alguien que intenta hacerse valer”.La escena fue concebida, según el showrunner, para preparar el terreno de la cuarta y última temporada de House of the Dragon, cuyo estreno está previsto para 2028.“La temporada 4 va a ser aún más grande. Tenemos nuevos personajes, nuevos dragones y nuevas locaciones”, adelantó Condal.