Son tiempos difíciles para Gianni Infantino, el otrora todopoderoso presidente de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA). Este lunes, la UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la Confederación de Fútbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) criticaron duramente su explicación sobre el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), que buscaba abrir el negocio de la Copa del Mundo a inversores privados, a través de una carta conjunta que fue difundida a la prensa global. Tal como estaba planteado, el proyecto otorgaba una valuación de 20.000 millones de dólares a esa supuesta empresa, que buscaría una financiación de hasta 4.200 millones entre inversores privados. Ante el rechazo de las confederaciones de fútbol, la FIFA retiró el proyecto. En la carta se acusa a Infantino de "engaño" y "falla de criterio", y de provocar una "pérdida de confianza fundamental" en la FIFA. Además, se asegura que el conflicto no tiene que ver con el dinero ni con las decisiones ya tomadas sobre los Mundiales o la distribución de recursos, sino con "algo más fundamental: la integridad del juego y la integridad de quienes son elegidos para liderarlo", Firman el documento los presidentes de las tres confederaciones, Aleksander Čeferin (UEFA), Salman bin Ibrahim Al Khalifa (AFC) y Víctor Montagliani (CONCACAF).