La reforma al Régimen de Zona Fría que impulsa el Gobierno para achicar, de forma drástica, el subsidio al consumo de gas residencial enfrenta un problema inesperado porque los gobernadores dialoguistas quieren mantener congelado el proyecto en el Senado hasta que el oficialismo no cumpla con las promesas que les realizó meses atrás. Según La Nación, el diálogo entre La Libertad Avanza y estos mandatarios provinciales se interrumpió porque dos de los pedidos más importantes que hicieron no fueron cumplidos por el presidente Javier Milei: bajar el costo de la energía eléctrica para las jurisdicciones más cálidas, compensando, de esa forma, la quita de los subsidios al gas; y sumar las distribuidoras y transportistas provinciales al esquema de regularización de deudas con Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A.). Mientras se debatía el proyecto de Zona Fría en Diputados, el Gobierno prometió el beneficio para las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Chaco, Catamarca, Santa Fe y Misiones, con el Ministerio de Economía afirmando que daría exenciones impositivas sobre la energía eléctrica a estas provincias, pero la medida nunca se llevó a cabo.
Esto no les gusta a los autoritarios








