La Familia Real española lleva años dando lecciones de moda circular y no solo la reina Letizia predica con el ejemplo. En los últimos veranos hemos visto cómo Letizia comparte armario con sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, en una suerte de vestidor compartido que salta de generación en generación. Pero no solo funciona en una dirección, muchas veces hemos visto a la reina con looks que anteriormente llevaron la princesa y la infanta, como en el 2023, cuando Sofía llevó una chaqueta de & Other Stories que, tiempo después, recuperó la propia Letizia.Este gesto de reciclaje no responde a la casualidad, sino a una filosofía compartida por las tres. La reina siempre ha defendido la sostenibilidad en el vestir, repitiendo modelos y demostrando que la elegancia institucional no está reñida con la reutilización. Sus hijas, criadas bajo esa misma idea, han hecho suyo el hábito: no es raro verlas repetir vestidos de temporadas anteriores, tanto propios como heredados del armario materno, en actos oficiales y también en las citas más informales de las vacaciones familiares en Mallorca.Precisamente ha sido en Mallorca donde una misma prenda ha protagonizado tres veranos consecutivos y tres estilismos distintos. Se trata de un vestido largo de Desigual firmado por la diseñadora italiana Stella Jean, confeccionado en viscosa, con corte evasé, escote barco y un volante que recorre la parte superior de la prenda. Su estampado, de inspiración étnica y en tonos azules y blancos, recuerda a los mosaicos mediterráneos, lo que lo convierte en una elección perfecta para las citas veraniegas en la isla.1 vestido, 3 mujeres de la Familia RealFue la reina Letizia quien lo estrenó en la recepción a la sociedad balear celebrada en el Palacio de Marivent del 2023, combinándolo con sus habituales alpargatas de cuña y demostrando, una vez más, que la moda accesible tiene perfecta cabida en las citas de Estado más destacadas del verano.Dos años después le llegó el turno a la princesa Leonor, que recuperó el mismo vestido para acudir por primera vez a esta tradicional recepción de Marivent, una cita muy significativa dentro del calendario veraniego de la Casa Real. Con este gesto, la heredera al trono demostró que había hecho suyo el estilo de su madre y, de paso, confirmó que la prenda seguía teniendo un hueco privilegiado en el armario familiar.Y ahora ha sido la infanta Sofía quien ha cerrado el círculo. La hija menor de los reyes lució el vestido durante la tradicional cena familiar en un conocido restaurante de Portixol, en Palma, a la que acudieron también el rey Felipe VI, la reina Letizia y la reina emérita doña Sofía. La infanta completó el look con accesorios sencillos y veraniegos: una pulsera de Apodemia en la muñeca y unas alpargatas de la firma Picón, apuesta segura para combinar con un vestido como este.El precio del vestido, cuando estuvo disponible, era de 159 euros, y llegó a comercializarse en tallas de la S a la XL tanto en la web de Desigual como en plataformas como Zalando. Actualmente figura como agotado en la página oficial de la marca, aunque la enorme repercusión mediática que ha vuelto a generar tras su tercer uso por parte de la infanta Sofía podría animar a Desigual a reponer existencias en las próximas semanas, algo habitual cuando una prenda vuelve a viralizarse gracias al efecto Familia Real.Con tres protagonistas, tres veranos y un mismo diseño, este vestido de Desigual se ha convertido ya en todo un símbolo del armario compartido de las mujeres de la Casa Real, una muestra más de que en Zarzuela la moda también se hereda.