El Instituto Nacional de Toxicología ha detectado restos de semen humano en muestras vaginales y anales tomadas a una paciente intervenida quirúrgicamente en un hospital privado de Murcia y que denunció haber sido agredida sexualmente mientras estaba sedada por el cirujano D. G. S., actualmente en prisión provisional por esta causa.Según el informe emitido a petición de la acusación particular, ejercida por el abogado Raúl Pardo-Geijo, se encontraron restos biológicos en los hisopos anales, perianales, de vulva, introito vaginal, vaginales y de fondo de saco, así como en el lavado vaginal practicado tras la operación. El documento precisa que ahora será necesario cotejar esos restos con el ADN del investigado para determinar si existe correspondencia genética.La paciente había sido sometida a una intervención de cirugía estética de aumento de pecho en diciembre en un quirófano del hospital IMED Virgen de la Fuensanta, en la capital murciana. En el área quirúrgica se encontraban el cirujano investigado y dos enfermeras del centro, que fueron quienes alertaron de lo ocurrido y llegaron a grabar en vídeo al sospechoso mientras, presuntamente, cometía la agresión sexual, según recoge Hoy.El informe toxicológico también señala que la mujer había recibido fentanilo, morfina, lidocaína, atropina y otros medicamentos. No obstante, Toxicología indica que estas sustancias "podrían estar relacionadas con el tratamiento hospitalario recibido", es decir, con la anestesia y medicación necesarias para la intervención quirúrgica, por lo que el hallazgo de estos fármacos no constituye por sí mismo una prueba de una administración ilícita.La investigación ya había revelado previamente que la bata utilizada por el cirujano no contenía espermatozoides, aunque sí se detectó ADN del médico en la propia bata y en la faja interna de la víctima. La jueza instructora, de la plaza número 4 del tribunal de instancia de Molina de Segura, ha rechazado recientemente la petición de libertad provisional presentada por la defensa y ha acordado mantener al cirujano en la cárcel de Sangonera.En el auto sostiene que "no han variado en absoluto las circunstancias" que motivaron la prisión provisional y aprecia "sólidos indicios de criminalidad", además de riesgo de fuga dada la gravedad de los delitos investigados y las elevadas penas que podrían llevar aparejadas. El cirujano afronta otras dos acusaciones más de violación, una de las cuales investiga la titular de la plaza número 3 de la sección de violencia sobre la mujer del tribunal de instancia de Murcia.El procedimiento se encuentra ya muy avanzado, después de que la magistrada acordara la transformación de la causa en procedimiento sumario el pasado 9 de julio. La acusación particular ha solicitado además nuevas diligencias, entre ellas un análisis forense del teléfono del investigado, al considerar que podría contener búsquedas o archivos relacionados con actos sexuales sobre personas inconscientes.