Actualizado Domingo,

agosto

15:10La clase comienza a primera hora en Shijingshan, al oeste de Pek�n, con un centenar de robots humanoides de 1,66 metros aprendiendo a realizar tareas cotidianas. Frente a ellos, j�venes ingenieros equipados con gafas de realidad virtual, sensores y mandos controlan cada movimiento. Cuando el profesor gira la mu�eca, las m�quinas hacen lo mismo; si fallan, vuelven a empezar.Este edificio, reconvertido de antiguo centro industrial a laboratorio tecnol�gico, alberga una de las mayores escuelas de entrenamiento para humanoides del mundo. Los robots practican all� c�mo doblar ropa, guardar utensilios, transportar cajas o manipular piezas industriales.Los escenarios reproducen situaciones reales, desde cocinas con platos sucios hasta cadenas de montaje, para que las m�quinas aprendan a desenvolverse en cualquier entorno.Detr�s del proyecto est� el Gobierno chino y Leju Robotics. Sus instructores explican que ense�ar a un robot se parece a educar a un ni�o: demostraci�n, ensayo, error y repetici�n. Cada jornada se generan millones de datos que alimentan los sistemas de inteligencia artificial y permiten que las m�quinas vayan adquiriendo nuevas capacidades.Algunos de los robots ya han salido de las aulas. Varios trabajan en las plantas de FAW Hongqi transportando cajas y clasificando piezas. Su productividad alcanza, seg�n Leju, alrededor del 70% de la de un trabajador experimentado.China est� extendiendo este modelo por todo el pa�s.En Shanghai acaba de abrir otro centro destinado a que robots de distintos fabricantes puedan compartir datos y aprender unos de otros. El objetivo forma parte de la estrategia de Pek�n para dominar una industria considerada clave para el futuro.La apuesta responde tambi�n al envejecimiento de la poblaci�n china y a la reducci�n de su fuerza laboral. Pek�n pretende desplegar m�s de 10.000 humanoides en escenarios comerciales este a�o y aspira a superar el mill�n de unidades anuales antes de 2030.Mientras tanto, los robots siguen aprendiendo. Cada error, cada movimiento y cada intento se convierte en un nuevo dato. Millones de peque�os fallos que, poco a poco, empiezan a transformarse en inteligencia.ChinaRobotsInteligencia artificial