El nuevo Citroën C5 Aircross estrena plataforma, crece por dentro y ofrece tres mecánicas electrificadas, con una versión eléctrica de hasta 680 kilómetros.El segmento SUV cuenta con un alto grado de competitividad y el Citroën C5 Aircross vuelve a jugar con una personalidad muy definida. La segunda generación no se limita a estirar la carrocería ni a modernizar la imagen: cambia de base técnica y se apoya en la plataforma STLA Medium de Stellantis, la misma que le permite alojar baterías de distinto tamaño sin comer espacio interior. El planteamiento de fondo sigue intacto, poner el confort en el epicentro de la propuesta, pero ahora con más margen para hacerlo.El resultado es un SUV que no persigue la vía de la deportividad ni de la agresividad estética. Su argumento está en la comodidad, en el espacio y en una electrificación que, por primera vez en este modelo, incluye una variante cien por cien eléctrica. Citroën lo presenta como el buque insignia de una gama renovada por completo en menos de dos años, diseñado y desarrollado en Francia y ensamblado en la planta de Rennes.Un diseño más rotundo y trabajado desde la aerodinámicaEl nuevo C5 Aircross rompe con el perfil curvo de la generación anterior y adopta líneas más tensas y afiladas. La silueta se apoya en vías más anchas y en unos hombros marcados que refuerzan la impresión de anchura sobre la carretera. La parte delantera exhibe el nuevo logotipo de la marca y una firma luminosa de tres puntos interpretada aquí con segmentos horizontales muy finos. En la versión eléctrica, el frontal se cierra por completo para reducir la resistencia aerodinámica.Ese trabajo aerodinámico no es un adorno de nota de prensa. Citroën cifra el SCX en 0,75 frente al 0,84 de la generación anterior, y traduce esa mejora en más de 30 kilómetros adicionales de autonomía eléctrica en autopista. Contribuyen a ello la caída del techo tras la segunda fila, los deflectores integrados en distintos puntos de la carrocería y unos apéndices aerodinámicos en el pilar trasero que canalizan el flujo de aire. También las Citroën Light Wings, esos dos puntos luminosos exteriores que parecen flotar a cada lado del vehículo y que cumplen una función doble, estética y aerodinámica.Las proporciones crecen de forma notable. El coche mide 4.652 milímetros de longitud, 150 más que antes, y 1.902 de anchura. La altura se queda en 1,66 metros, una cota contenida que ayuda a la penetración aerodinámica sin renunciar a 200 milímetros de altura libre al suelo. La plataforma permite además montar ruedas de hasta 20 pulgadas, una primicia para Citroën, con llantas de diseño modular y secciones perforadas para refrigerar los frenos.Un interior planteado como un salónEl habitáculo responde a lo que la marca llama arquitectura C-Zen Lounge. La idea es sencilla de resumir y difícil de ejecutar: que el interior se parezca menos a un puesto de conducción y más a una sala de estar. El salpicadero horizontal, largo y despejado, recibe un revestimiento de espuma textil en su parte baja que se prolonga hasta los paneles de puerta y los asientos. La iluminación ambiental ofrece ocho colores, otra novedad para la marca, y subraya esa horizontalidad.La pantalla táctil central es la mayor que ha montado nunca un modelo de Stellantis. Citroën la denomina Waterfall porque parece flotar delante del salpicadero antes de descender en cascada hasta la consola. Se organiza en una barra de estado fija, un área personalizable con hasta dieciséis widgets por página y una barra de control permanente, con acceso directo a la climatización de conductor y acompañante. La ergonomía está pensada para manejarla con el codo apoyado en el reposabrazos, un detalle menor sobre el papel que se agradece en marcha.Los asientos Citroën Advanced Comfort siguen siendo uno de los argumentos centrales. La parte alta del respaldo envuelve los hombros y desciende formando unos laterales que, por primera vez, se ajustan eléctricamente mediante un sistema neumático. Los delanteros admiten hasta diez ajustes eléctricos, calefacción, ventilación y masaje con cinco programas. Detrás, los respaldos se reclinan entre 21 y 33 grados, y en los acabados superiores también están calefactados.Al conjunto se suman un cuadro digital de diez pulgadas de serie, un head-up display ampliado un 30 por ciento respecto al del C5 X, la conexión inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto, el reconocimiento de voz Hello Citroën y la integración de ChatGPT en el sistema de infoentretenimiento. Conviene matizar que esta última función es un asistente conversacional, no una capa de control del vehículo.Suspensión y aislamiento para reforzar el confortCitroën mantiene su rasgo más reconocible: la suspensión con Amortiguadores Hidráulicos Progresivos, que la marca asocia a una sensación de marcha de alfombra mágica. En el eje delantero hay dos amortiguadores progresivos, uno para la compresión y otro para la extensión. La diferencia con un tope mecánico convencional es relevante. Este último absorbe energía y devuelve parte de ella en forma de golpe seco, mientras que el tope hidráulico progresivo la disipa.En un SUV familiar, este tipo de soluciones tienen más importancia de la que parece. La comodidad no depende solo del espacio disponible, sino de cómo se absorben los baches, de cuánto ruido llega al habitáculo o de cómo se siente el cuerpo tras varias horas al volante. Es un terreno donde Citroën lleva años insistiendo y donde ha construido buena parte de su identidad.Espacio trasero de referencia y un maletero que no cambiaLa batalla se estira hasta 2.784 milímetros, sesenta más que antes, y prácticamente todo ese incremento va destinado a las piernas de los pasajeros traseros. Citroën sostiene que el espacio para las rodillas en la segunda fila iguala al del C5 X y supera en 51 milímetros al del anterior C5 Aircross, con 68 milímetros más de altura libre sobre las cabezas. La banqueta trasera es partida 40/20/40 y sustituye a los tres asientos individuales de la generación anterior, un cambio de filosofía que gana en habitabilidad lo que pierde en configuraciones posibles.El maletero es uno de los apartados donde mejor se aprecia el trabajo de la plataforma. Van de 565 dm³ con los asientos en su sitio hasta 1.668 dm³ con la banqueta abatida, y la cifra es idéntica en las tres mecánicas. Que la versión híbrida enchufable y la eléctrica no pierdan capacidad respecto a la microhíbrida es más raro de lo que parece en este segmento. El piso del maletero se ajusta en dos alturas y esconde 75 dm³ adicionales, y los huecos repartidos por el habitáculo suman cerca de 40 litros.La segunda fila estrena un reposabrazos central con dos portavasos y dos alojamientos para teléfonos, con dos tomas USB-C y un enchufe de 12 voltios en la trasera de la consola. El techo panorámico mide 1.069 por 720 milímetros, se abre eléctricamente en su parte delantera y cuenta con cortinilla eléctrica.Tres mecánicas electrificadas para tres formas de usar el cocheLa versión de acceso es la Hybrid 145, un sistema de 48 voltios que combina un tricilíndrico 1.2 turbo de 136 CV con un motor eléctrico de 12 CV, con picos de 28 CV, alimentado por una batería de 0,9 kWh situada bajo el asiento del conductor. El motor eléctrico va integrado en la caja de doble embrague eDCS de seis relaciones. No se enchufa, se recarga en las deceleraciones y puede circular en modo eléctrico hasta la mitad del tiempo en ciudad. La autonomía combinada declarada supera los 950 kilómetros en ciclo WLTP.Por encima aparece el Hybrid Rechargeable 225, un híbrido enchufable que asocia un 1.6 turbo de 150 CV a un motor eléctrico de 92 kW, con una batería de 21 kWh bajo el suelo y una caja eDCS de siete velocidades. La autonomía eléctrica homologada es de 96 kilómetros de media y supera los 110 en uso urbano, lo que significa que muchos conductores no necesitarán cargar a diario. El depósito de 55 litros permite una autonomía total en autopista de 650 kilómetros. En modo Electric circula hasta 135 km/h. La recarga completa se resuelve en cinco horas y cuarto con el cargador de 3,7 kW de serie, o en menos de tres horas con el opcional de 7,4 kW.El ë-C5 Aircross completa la gama con dos opciones cien por cien eléctricas. La primera monta un motor de 210 CV y una batería de 73 kWh para 520 kilómetros WLTP. La segunda sube hasta 230 CV y 97 kWh, con una autonomía declarada de 680 kilómetros. Ambas incorporan tres modos de conducción, tres niveles de frenada regenerativa gestionados con levas y un cargador trifásico de 11 kW de serie. La recarga del 20 al 80 por ciento se resuelve en 30 minutos con la batería de 73 kWh y en 27 con la de 97, siempre en un punto de 160 kW. A partir de 2026 estará disponible un cargador bidireccional de 22 kW y la función V2L, que convierte el coche en una fuente de energía portátil. La bomba de calor, opcional, aporta unos 25 kilómetros extra de autonomía cuando la temperatura exterior baja de cero grados.Tecnología de asistencia para el día a díaEl pack Drive Assist 2.0 permite una conducción autónoma de nivel 2 y añade el cambio de carril semiautomático, disponible a partir de 70 km/h en vías rápidas y siempre bajo confirmación del conductor mediante un botón en el volante. Se suman la alerta de tráfico trasero, la detección de ángulo muerto ampliada mediante radar con un alcance de hasta 75 metros y una cámara que vigila la mirada del conductor.Este tipo de asistentes encaja bien con el carácter del modelo. En trayectos largos, atascos o circulación por autovía pueden reducir la carga de trabajo del conductor y reforzar la sensación de control. El objetivo no es sustituir la atención al volante, sino acompañarla en situaciones habituales. Lo mismo cabe decir de los faros Citroën Matrix LED, con veinte diodos por óptica que se apagan de forma selectiva para circular siempre con luz de carretera sin deslumbrar, y del sistema VisioPark 360°, que combina cuatro cámaras y ocho sensores.Un SUV con una identidad muy claraEl nuevo Citroën C5 Aircross se entiende mejor cuando se analiza desde su propuesta completa. No es solo un SUV con motor eléctrico, ni únicamente un familiar amplio. Su valor está en conjugar una estética más rotunda, un interior de referencia en espacio trasero, un enfoque claro hacia el confort y una gama de mecánicas que deja la decisión en manos del usuario en lugar de imponerle un calendario de electrificación.Hay además un trabajo de fondo poco visible. El coche incorpora 160 kilos de metales reciclados y 47 de plásticos reciclados o de origen biológico, prescinde del cuero y limita el cromado, y es el primer vehículo del mundo que integra sarmientos de vid, un 20 por ciento del plástico transparente de los huecos portaobjetos, procedentes de viñedos ecológicos de Borgoña que normalmente se queman tras la vendimia. Mientras muchos modelos compiten por parecer más deportivos, el C5 Aircross mantiene una dirección distinta. Su apuesta está en viajar mejor, aprovechar más el espacio y ofrecer una electrificación útil para el día a día. REALIZADO POR ALAYANS STUDIO Este contenido ha sido elaborado por ALAYANS STUDIO, unidad Branded Content de Henneo. Conforme a los criterios de
Confort, diseño y tecnología: el nuevo Citroën C5 Aircross lleva el SUV familiar a otro terreno
El nuevo Citroën C5 Aircross estrena plataforma, crece por dentro y ofrece tres mecánicas electrificadas, con una versión eléctrica de hasta 680 kilómetros.







