Los diputados Raúl Camargo Porta y Víctor Piñán Mamani, ambos de OBRAS, alertaron sobre la desaparición de bienes (celular, cargador, extensión eléctrica y adaptadores) en el interior de sus respectivas oficinas parlamentarias. Únete a nuestro canal de política y economía Camargo Porta dirigió un documento al Oficial mayor de la Cámara de Diputados, Hugo Rovira, donde contó que el último 31 de julio, al culminar la jornada laboral, se retiró de su despacho parlamentario y cerró su oficina. Al regresar, notó que su celular institucional y cargador respectivo habían desaparecido. TE RECOMENDAMOSOLLANTA HUMALA EN VIVO RESPONDE Y LA TRAMPA DE LÓPEZ ALIAGA | SIN GUION CON ROSA MARÍA PALACIOS Especificó que ambos objetos fueron colocados sobre el estante de la oficina dentro de sus cajas originales. Como prueba adjuntó fotografías y aseguró que el personal de su despacho vio que tanto el celular como el cargador quedaron dentro del lugar. Por esto, solicitó que ambos equipos sean restituidos. Vocero de diputados de OBRAS alertó sobre pérdida de extensión eléctrica El vocero de diputados de OBRAS, Piñán Mamani, por su parte, relató que el 31 último le entregaron su despacho parlamentario en condiciones totalmente precarias y no contaba con infraestructura eléctrica mínima que permitiera el funcionamiento de los equipos informáticos y demás herramientas de trabajo. En vista de ello, adquirieron con recursos propios diversos adaptadores para tomacorrientes y una extensión eléctrica, para que el personal pudiera desempeñar sus funciones. Luego, el 3 de agosto, el personal encontró la oficina completamente abierta y advirtieron que la extensión eléctrica y los adaptadores adquiridos habían desaparecido. Del mismo modo, el asesor principal del despacho, el 4 de agosto dejó dentro del cajón de su escritorio una caja de vitaminas de su propiedad. “Durante esa jornada permaneció laborando dentro del despacho personal del contratista encargado de los trabajos de infraestructura y conectividad eléctrica, específicamente en la sala de reuniones. Debido a la prolongación de dichos trabajos, aproximadamente a las 20:00 horas, el personal del despacho procedió a retirarse, dejando la oficina principal (mi oficina) cerrada con llave, con equipos informáticos (laptops) en su interior, mientras que la puerta principal permaneció abierta únicamente para permitir la continuidad de los trabajos del personal del contratista”, se lee. Al día siguiente se constató que la caja de vitaminas había desaparecido. Todo ello, sostiene Piñán, evidencia una preocupante ausencia de control sobre el ingreso y permanencia del personal externo, deficiencias en los protocolos de seguridad, así como una evidente falta de supervisión respecto de las labores ejecutadas por el personal contratista. Ambos hechos ocurrieron en el edificio Nuevo del Congreso de la República, ubicado en la esquina de los jirones Abancay y Junín.