La partida extraordinaria del Ayuntamiento de Madrid para la visita a la capital del papa León XIV, entre los pasados 6 y 9 de junio, superó los tres millones de euros solo en gastos directos. La inversión municipal alcanzó en concreto los 3.075.000 euros, que ascienden a 3.225.000 al añadir el IVA. Así lo detalla la respuesta del Ejecutivo de José Luis Martínez-Almeida a una petición de información al respecto, a la que ha tenido acceso este periódico y de la que informa en primicia.

Más de la mitad de ese dinero, en concreto 1,55 millones sin sumar impuestos, se corresponden con la gratuidad de los buses de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) del 3 al 9 de junio. La medida, que buscaba descongestionar el tráfico (una de las grandes preocupaciones de Cibeles para el acontecimiento), se aplica habitualmente en períodos como la vuelta de vacaciones de verano, las de Navidad o el Black Friday. Sin embargo, no suele durar tantos días seguidos, de ahí que haya comprometido una cantidad así de alta en esta ocasión. 1.727.095 viajeros usaron los buses urbanos durante esas jornadas, según recoge la documentación a la que ha tenido acceso Somos Madrid.

De hecho, otro de los principales desembolsos se dirigió a establecer el coste cero de Bicimad durante las mismas fechas, algo mucho menos usual. En este caso, se trata de más de 262.000 euros, IVA excluido. Tanto en Bicimad como en los buses, la contestación remitida por el Consistorio indica que los “ingresos dejados de percibir son a cubrir por el Ayuntamiento”. La EMT destinó asimismo más de 100.000 euros a otras tres partidas: el suministro, transporte y recogida de vallas extraordinarias; la producción y fijación de cartelería o banderas en 30 autobuses y la entrega de banderines de mano. Estos dos últimos gastos, de corte más simbólico, superan los 71.000 dejando el IVA al margen.