Entre todas las figuras de la Selección Mexicana Sub-20, hubo un héroe inesperado que se encargó de darle al combinado nacional el título del Premundial de Concacaf. Se trata de Cristóbal Alfaro, un defensa goleador que busca escribir su historia como el próximo gran referente de la zaga central del balompié mexicano.
Este domingo 9 de agosto, México disputó en el Estadio Azteca la final continental del torneo juvenil. El marcador final fue un 2-0 a favor del Tricolor. Lo relevante es que los dos goles fueron de cabeza, ambos realizados por el mismo anotador.
Lejos de ser obra de los referentes en ataque como Hugo Camberos, Santiago Sandoval o Francisco Valenzuela, la gloria corrió a cargo de un zaguero central, Cristobal Alfaro. Uno que, con sus 1.84 metros de altura, decidió sumarse al frente y, con dos testarazos, darle el triunfo más importante a esta generación que ya sueña con jugar unos Juegos Olímpicos.
La carrera de Alfaro tiene sus inicios en el Club Pachuca, institución que se ha consolidado como una de las principales canteras del país. El conjunto hidalguense, al detectar su talento, lo fichó en 2021 para encargarse de gestar su desarrollo deportivo y profesional.
Desde ese entonces, completó un proceso formativo impecable en las Fuerzas Básicas de los Tuzos, transitando por las categorías Sub-14 (campeón en el Clausura 2022) Sub-16, Sub-17, Sub-18, Sub-19 (campeón en el Apertura 2024), Sub-21 y Sub-23.










