Grupo Argos presentó ACE 1.0, una estrategia con la que busca redefinir su papel como inversionista de largo plazo y gestor de capital para impulsar proyectos de infraestructura, energía y materiales de construcción. La iniciativa llega con una nueva estructura corporativa, en la que Odinsa evolucionará hacia Grupo Argos Asset Management, como gestor especializado de activos.En entrevista con EL TIEMPO, Juan Esteban Calle Restrepo, presidente de Grupo Argos, explica el alcance del plan, la transformación del grupo empresarial, las oportunidades que identifica para Colombia y el papel que puede jugar la inversión privada en el desarrollo del país. LEA TAMBIÉN ¿Qué representa el lanzamiento de ACE 1.0 y por qué hacerlo en este momento? Estamos muy ilusionados con el lanzamiento de ACE 1.0 porque creemos que este es un momento fundamental para demostrar una confianza absoluta en Colombia y asumir la corresponsabilidad de ayudar a construir un mejor país.El nuevo gobierno genera optimismo, pero también somos conscientes de que millones de colombianos esperan que esta forma de hacer país, en la que se suman un Gobierno responsable fiscalmente, la meritocracia, el sector privado y la sociedad, contribuya a resolver problemas y generar oportunidades.Esta tarea no corresponde únicamente al Gobierno Nacional o a las administraciones territoriales. Es una responsabilidad compartida. Con este lanzamiento quisimos enviar una señal clara de confianza en Colombia.ACE 1.0 representa una apuesta por el futuro de Grupo Argos, después de 92 años de historia, y por las oportunidades que tiene el país para construir bienestar.El nuevo gobierno genera optimismo, pero también somos conscientes de que millones de colombianos esperan que esta forma de hacer país, en la que se suman un Gobierno responsable fiscalmente, la meritocracia, el sector privado y la sociedad, contribuya a resolver problemas y generar oportunidades.Si el escenario político hubiera sido diferente, ¿ACE 1.0 también se habría puesto en marcha? Nosotros somos inversionistas de largo plazo en Colombia y siempre vamos a seguir apostándole al país. Sin embargo, un componente muy importante de lo que estamos lanzando es multiplicar la inversión en proyectos e iniciativas de infraestructura y materiales de construcción. Para eso se necesita confianza inversionista.Grupo Argos está redefiniendo su rol. Vamos a ser inversionistas de capital y asignadores de capital. Al mismo tiempo, estamos evolucionando a Odinsa, que será el gestor único de activos de infraestructura del grupo empresarial.La idea es ayudar a desarrollar no solo el portafolio de iniciativas que tenemos dentro del grupo, como vías, aeropuertos, proyectos de generación y transmisión de energía, sino también otras oportunidades que el país necesita.Queremos ayudar a traer capital institucional, local y extranjero para que esos proyectos sean posibles.El escenario del país que termina y el que comienza es diferente. Pasamos de un gobierno que, desde nuestra perspectiva, no creía en la iniciativa privada, a uno que entiende que la única manera de cerrar las brechas de inequidad y falta de oportunidades es sumando esfuerzos.Por eso este momento es tan relevante para nosotros.El directivo afirma que la nueva estrategia contempla impulsar proyectos como Dorado Max. Foto:Fernando Ariza Romero. El Tiempo¿Qué cambia con ACE 1.0 y cuál será el papel de Odinsa?ACE 1.0 tiene tres componentes.El primero es mejorar los resultados de las compañías operativas del grupo: Cementos Argos, Celsia, Odinsa y el negocio de desarrollo urbano. El segundo es clarificar los roles dentro del grupo. Grupo Argos será exclusivamente el inversionista y asignador de capital, mientras que Odinsa evolucionará hacia Grupo Argos Asset Management, que será el gestor único de los activos de infraestructura.Su función será administrar profesionalmente esos activos y conseguir el capital necesario para desarrollar nuevos proyectos.Ese capital provendrá de Grupo Argos como inversionista ancla y de inversionistas nacionales e internacionales.Solo el portafolio actual de infraestructura asociado a Odinsa representa oportunidades cercanas a los 6.000 millones de dólares. A esto se suman proyectos de generación eólica y solar, transmisión de energía y desarrollo urbano.El tercer componente consiste en monetizar activos maduros para financiar una recompra masiva de acciones, cuya primera fase será de 500.000 millones de pesos.Solo en el portafolio asociado a Odinsa existen oportunidades cercanas a 6.000 millones de dólares.¿Cuáles son los primeros proyectos que buscan impulsar?El desarrollo turístico de Barú es una oportunidad muy importante, aunque de largo plazo. Es un proyecto que puede convertirse en uno de los destinos turísticos más importantes del continente.También tenemos cuatro iniciativas privadas de infraestructura que consideramos estratégicas para un país con restricciones fiscales.La primera es Dorado Max, la ampliación del aeropuerto El Dorado para llevar su capacidad a 77 millones de pasajeros, con una inversión cercana a 3.500 millones de dólares.La segunda es el nuevo aeropuerto de Cartagena, en Bayunca, con capacidad para 17 millones de pasajeros y una inversión cercana a 1.500 millones de dólares.A esto se suman Conexión Centro y la Perimetral de la Sabana, dos proyectos viales que representan inversiones cercanas a 1.500 millones de dólares.Creemos que Colombia debe seguir apostando por las concesiones y por la participación privada en infraestructura.Entre los proyectos prioritarios está el nuevo aeropuerto de Cartagena y la Perimetral de la Sabana. Foto:Fernando Ariza Romero. El Tiempo¿Cómo puede Colombia aprovechar este momento?Colombia tiene oportunidades enormes que, desafortunadamente, ha desaprovechado durante varios años. Hoy el mundo demanda cada vez más energía. La revolución de la inteligencia artificial está acelerando ese consumo y el país tiene todas las condiciones para convertirse en una potencia energética.Tenemos una topografía privilegiada, recursos hídricos, uno de los mejores regímenes de viento del mundo en La Guajira y condiciones excepcionales para la energía solar.Además, estamos cerca de Estados Unidos, una ventaja para exportar energía, servicios digitales y conocimiento.También contamos con recursos estratégicos para la transición energética, como cobre, petróleo y gas.Si Colombia reconoce esas fortalezas y suma esfuerzos entre el sector público, privado y los ciudadanos, podremos generar mejores condiciones de bienestar.El mensaje es que Colombia puede atraer esa inversión para desarrollar una infraestructura crítica para Bogotá y para la competitividad del país.¿Cómo avanza el negocio de Cementos Argos en Estados Unidos? Va muy bien. Dentro del primer pilar de ACE 1.0, que busca mejorar la rentabilidad de las compañías operativas, Cementos Argos tiene iniciativas importantes en América LatinaEsperamos generar 75 millones de dólares adicionales de EBITDA durante los próximos dos años y superar los 400 millones de dólares de EBITDA en la operación latinoamericana.La separación de los negocios también abrió oportunidades en Estados Unidos. Contamos con un equipo de primer nivel en Birmingham, Alabama, que está desarrollando esa estrategia.También seguimos fortaleciendo los activos en República Dominicana, que son la plataforma para exportaciones de agregados hacia Estados Unidos.Juan E. Calle, presidente de Grupo Argos, dice que ACE 1.0 convertirá al grupo en inversionista. Foto:Fernando Ariza Romero. El Tiempo¿Cuál es la hoja de ruta para volver al mercado venezolano? Hemos definido una estrategia en tres fases. La primera avanza de manera positiva. La segunda consiste en convertir a Cartagena en una plataforma exportadora de cemento hacia Venezuela.La tercera está relacionada con la compensación por la expropiación de los activos de Cementos Argos en ese país.El Gobierno venezolano mantiene una deuda importante con Cementos Argos derivada de esa expropiación, que nunca fue compensada. Existe un proceso legal y esperamos que una eventual compensación pueda incluir activos en especie, como plantas de cemento y terminales.Eso permitiría recuperar una base industrial en Venezuela y volver a producir localmente.Proyectamos esa tercera fase en un horizonte de tres a cinco años.¿Cómo se prepara Grupo Argos ante el fenómeno de El Niño? Esperamos que Colombia haya aprendido de las experiencias recientes. No tiene sentido que el país vuelva a enfrentar un fenómeno de El Niño sin la preparación suficiente. Durante varios años hubo una desatención importante y un desincentivo a la inversión en el sector energético.Los próximos meses serán complejos, pero llega un gobierno con una ministra de perfil técnico, que entiende el problema y genera confianza para trabajar conjuntamente con todos los actores.Celsia viene preparándose para ese escenario. El país necesita garantizar el suministro de gas para respaldar el parque térmico.¿Cómo recuperar la confianza inversionista y volver a atraer capital? Hoy las condiciones vuelven a estar dadas. Existe un interés genuino de inversionistas extranjeros por regresar al país y lo estamos viendo en el portafolio de oportunidades que administramos.Colombia ha desarrollado capacidades importantes en sectores como agroindustria, servicios de valor agregado y exportación de conocimiento.Lo que necesita el país es seguridad jurídica y seguridad física. Necesita un gobierno disciplinado fiscalmente que vuelva a generar un propósito común.Si eso ocurre, los inversionistas nacionales y extranjeros volverán a apostarle a un país que tiene todas las condiciones para crecer.Creo que Colombia tiene todo para que le vaya bien.¿Cuál es la apuesta de Grupo Argos para los próximos cuatro años? Nuestra meta es superar las expectativas del mercado y cumplir los compromisos asumidos en las compañías operativas. También queremos consolidar a Grupo Argos Asset Management como un gestor capaz de impulsar no solamente los proyectos del grupo, sino muchas de las oportunidades de infraestructura que tiene Colombia.Queremos aportar a la reactivación económica y poner nuestro grano de arena para ayudar a construir ese crecimiento.Usted también ha insistido en fortalecer el mecanismo de obras por impuestos. ¿Por qué?Porque nuestra experiencia demuestra que la participación del sector privado puede acelerar el desarrollo de infraestructura en las regiones más vulnerables.A través de Proantioquia hemos desarrollado cerca de 50 proyectos por alrededor de 800.000 millones de pesos mediante el mecanismo de obras por impuestos. Un ejemplo es la rehabilitación de la vía entre Abriaquí y Camparrusia, ejecutada en dos fases. La primera tuvo un presupuesto cercano a 18.000 millones de pesos, pero gracias a la eficiencia en la ejecución, los rendimientos financieros y la optimización de recursos, fue posible devolver cerca de 9.000 millones de pesos al Estado.También tenemos el caso de Nueva Colonia, donde, junto con cerca de 17 empresas y otros aliados, impulsamos la construcción del sistema de alcantarillado, una obra cercana a 120.000 millones de pesos que será operada por EPM.Estos modelos pueden replicarse en Buenaventura y otras regiones. El sector privado puede ser un socio para impulsar el desarrollo, el bienestar y la infraestructura que Colombia necesita.
'Colombia puede aprovechar una oportunidad histórica si recupera la confianza inversionista y une al Estado y al sector privado': Grupo Argos
Juan Esteban Calle, el presidente de Grupo Argos explica la estrategia ACE 1.0 y la apuesta por infraestructura, energía y capital privado.









