Contenido automatizadoLa agencia migratoria apunta también a personas que esperan resolver sus trámites. En julio alcanzó un récord de 43.295 detenciones.ICE Foto: iSTOCKPERIODISTA DIGITAL09.08.2026 20:50 Actualizado: 09.08.2026 20:58
La estrategia del gobierno de Donald Trump para intensificar la detención y deportación de migrantes en Estados Unidos está entrando en una nueva fase. El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) mantiene la presión para alcanzar la meta de 2.000 arrestos diarios, pero al mismo tiempo ha modificado la forma en que realiza sus operativos.Uno de los principales cambios es el aumento de los controles en aeropuertos, donde agentes de ICE han comenzado a realizar más detenciones de personas que se disponen a viajar dentro del país.La medida ha generado preocupación entre migrantes en situación irregular y también entre personas que tienen trámites migratorios pendientes, debido a que los retrasos en procesos de ciudadanía, residencia permanente, permisos de trabajo y solicitudes de protección han dejado a millones de extranjeros en una situación de incertidumbre.Estados Unidos señala a más de 350 colombianos de ser 'lo peor de lo peor'. Foto:DHS / Archivo EL TIEMPOLos aeropuertos se convierten en un nuevo frente para ICELos datos muestran el alcance de la ofensiva. Según cifras de ICE compartidas con el Congreso estadounidense, la agencia detuvo a 43.295 migrantes en julio, la cifra mensual más alta durante el segundo gobierno de Trump. En junio había registrado 39.563 arrestos.Aunque el número todavía está por debajo de la meta de 2.000 detenciones migratorias diarias establecida por la administración, especialistas señalan que ICE está recurriendo a nuevas tácticas para acercarse a ese objetivo.Una de ellas es precisamente el incremento de los operativos en terminales aéreas.De acuerdo con un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), durante los últimos dos meses los agentes de ICE pasaron a realizar entre 20 y 40 arrestos diarios en aeropuertos, frente a menos de 10 registrados en mayo del año anterior.Para exfuncionarios y analistas de inmigración, los aeropuertos ofrecen además condiciones favorables para las autoridades.“Sus objetivos no cambiaron, simplemente la estrategia se ejecuta de manera diferente”, explicó Deborah Fleischaker, exfuncionaria de ICE y asesora de UnidosUS.La especialista señaló que las terminales son consideradas por los agentes un entorno más seguro para desarrollar los operativos, debido a los controles de seguridad existentes y a la ausencia de armas una vez los pasajeros atraviesan los filtros de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).Donald Trump en su discurso a la Nación en Washington. Foto:EFE. LEA TAMBIÉN El caso de los argentinos detenidos en aeropuertosLa nueva modalidad ya ha afectado a ciudadanos argentinos. Uno de los casos más recientes es el de Iliana Lick, de 30 años, quien vivía desde 2024 en Filadelfia y trabajaba como niñera. La mujer fue detenida el 11 de julio en el aeropuerto de esa ciudad cuando se disponía a viajar con amigos a Kansas City para asistir a un partido del Mundial.Lick permaneció detenida en el Centro de Procesamiento del condado de Otero, en Nuevo México, hasta que un juez le concedió la libertad bajo fianza por 10.000 dólares.Otro argentino, Matías Pourrain, de 34 años, fue detenido por ICE en el aeropuerto de Fort Lauderdale cuando se disponía a abordar un vuelo hacia Los Ángeles.Los casos reflejan un temor que comienza a extenderse entre algunos migrantes: que los vuelos domésticos también puedan convertirse en escenarios de controles migratorios.Una fuente consultada por LA NACION señaló que varios latinos en Florida, algunos de ellos residentes desde hace años en Estados Unidos, han optado incluso por iniciar rápidamente procesos de autodeportación después de conocer estos operativos. LEA TAMBIÉN Una estrategia más discreta para aumentar los arrestosEl cambio no se limita a los aeropuertos. Expertos consultados sostienen que ICE está desarrollando operativos más descentralizados y menos visibles, mientras aumenta la presión sobre personas que anteriormente no estaban entre sus principales objetivos.Colleen Putzel-Kavanaugh, analista del Instituto de Política Migratoria, explicó que existe una fuerte presión sobre ICE para elevar el número de detenciones.“Están empleando diversas tácticas para intentar aumentar las detenciones”, señaló.La estrategia también estaría relacionada con el impacto político que tuvieron algunos operativos anteriores. En enero, la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis durante operaciones de agentes federales provocó fuertes críticas contra el gobierno.Según Putzel-Kavanaugh, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, ha intentado mantener la presión sobre ICE sin permitir que los operativos dominen permanentemente los titulares.El resultado, según la analista, es una estrategia en la que las detenciones continúan, pero con operaciones menos concentradas y con nuevos perfiles de migrantes como objetivo.ICE en Estados Unidos. Foto:iStockMillones de migrantes atrapados en un ‘limbo legal’Otro de los factores que ha ampliado el universo de personas vulnerables a las detenciones es la acumulación de trámites migratorios pendientes.Según los últimos datos del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (Uscis), existen 7,5 millones de solicitudes pendientes relacionadas con ciudadanía, residencia permanente y permisos de trabajo.Si se incorporan los casos de personas que esperan decisiones sobre asilo y otros mecanismos de permanencia por razones humanitarias, el número supera los 12,1 millones de expedientes pendientes.Ese retraso puede dejar a personas que iniciaron procesos para regularizar su situación en una especie de limbo migratorio, en el que esperan una decisión mientras pueden quedar expuestas a una detención de ICE.Jorge Loweree, director ejecutivo de estrategias del Consejo Estadounidense de Inmigración, describió la situación como parte de un esfuerzo de la administración Trump para reformar el sistema migratorio de manera integral.Según su análisis, mientras algunos trámites permanecen durante largos periodos sin resolución, las personas atrapadas en ese retraso administrativo pueden convertirse simultáneamente en objeto de medidas de control migratorio. LEA TAMBIÉN Más dinero y más agentes para ICELa nueva estrategia está acompañada por una expansión significativa de los recursos destinados a la política migratoria.En junio, Trump promulgó una ley que asignó casi 70.000 millones de dólares adicionales para financiar las operaciones de ICE y la Patrulla Fronteriza hasta el final de su mandato, en 2029.Parte de esos recursos está destinada a ampliar la capacidad de ICE para realizar contrataciones, construir y operar instalaciones de detención y aumentar las deportaciones.La agencia también aceleró su campaña de reclutamiento. En enero informó que había contratado más de 12.000 oficiales y agentes en menos de un año, lo que representó un aumento del 120 por ciento de su plantilla, hasta alcanzar unos 22.000 efectivos.Para Ernesto Castañeda, director del Centro de Estudios Latinoamericanos y del Laboratorio de Inmigración de American University, la combinación de recursos, objetivos numéricos y respaldo político explica buena parte del incremento de las detenciones.El experto sostiene que ICE cuenta ahora con más dinero para contratar personal, una meta definida de arrestos, respaldo de la Casa Blanca y cooperación de autoridades locales, especialmente en estados como Florida y Texas.Trump abandera una agresiva política migratoria en Estados Unidos Foto:Archivo EL TIEMPO / AgenciasLa apuesta de Donald Trump: acelerar las deportacionesEl endurecimiento de la estrategia migratoria forma parte de una de las principales promesas de campaña de Trump: ejecutar una operación de deportación de una escala sin precedentes.Según cifras del DHS citadas por medios estadounidenses, al 12 de julio habían sido deportados más de 985.000 inmigrantes indocumentados y se habían realizado más de un millón de detenciones.La administración también sostiene que más de 3 millones de inmigrantes indocumentados abandonaron Estados Unidos durante el primer año de gobierno, entre ellos unos 2,2 millones que lo hicieron mediante procesos de autodeportación.Sin embargo, las cifras y la nueva metodología de ICE han provocado críticas de organizaciones defensoras de los migrantes, que cuestionan que una proporción importante de los detenidos no tenga antecedentes penales. LEA TAMBIÉN Al 11 de julio, 46.436 de las 65.765 personas bajo custodia de ICE —el 70,6 por ciento— no tenían una condena penal, según los datos disponibles.Así, la nueva estrategia migratoria de Trump ya no se concentra únicamente en las redadas tradicionales. Los aeropuertos, los trámites migratorios pendientes y los controles descentralizados se han convertido en nuevas herramientas para aumentar las detenciones, mientras ICE busca cumplir las metas fijadas por la Casa Blanca.*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista. Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










