Cientos de miles de personas en Puerto Rico llevan dos días seguidos sin agua corriente, mientras las autoridades de este territorio estadounidense adoptan medidas drásticas para combatir una grave sequía.
Numerosos hogares de la isla caribeña han quedado distribuidos en dos grupos; a cada uno se le corta el suministro de agua de forma rotativa durante 48 horas.
Los residentes de San Juan —donde el suministro se interrumpió el viernes— han criticado el racionamiento.
Las autoridades no han informado cuándo pondrán fin a esta medida.
La mayor parte de Puerto Rico enfrenta condiciones de sequía que van de moderadas a severas, según el Monitor de Sequía de EE. UU., una situación agravada por los problemas estructurales que la isla arrastra desde hace años.











