Publicidad9 de agosto, 2026 - 18h00Ante la extinción del asno salvaje original del desierto del Néguev durante la década de 1960, Israel trasladó ejemplares de una subespecie procedente de Irán para iniciar un programa de recuperación.En 1982 fueron liberados los primeros 28 individuos en la zona de Ein Saharonim, dentro del cráter Ramón; y, entre 1992 y 2005, nuevas incorporaciones fortalecieron la diversidad genética de la población. Actualmente, 44 años después de que comenzó este programa, entre 500 y 600 ejemplares habitan las montañas del desierto del Néguev, consolidando un proyecto que la Autoridad de Naturaleza y Parques de Israel considera un “éxito” para la conservación.PublicidadEl escarabajo ‘joya’ de rostro ancho que se encontró en cultivos de cacao en Ecuador: la extraña especie de colores iridiscentesEste plan ambiental, de acuerdo con el diario argentino Uno, buscaba inicialmente restaurar el equilibrio ecológico y terminó convirtiéndose en un ejemplo de cómo la fauna puede cumplir un papel decisivo en la regeneración de los ecosistemas sin intervención humana constante.Luego de la reintroducción del asno salvaje en el desierto del sur de Israel, los investigadores comprobaron -reseña el portal digital- que su comportamiento favorecía la recuperación de la vegetación, la conservación de la humedad del suelo y la supervivencia de otras especies. Los científicos descubrieron que, al caminar y excavar la tierra compactada en busca de agua, estos animales crean pequeñas fosas que permiten retener la humedad y favorecen la germinación de nuevas plantas, destaca Uno.PublicidadPublicidadSe indica que esta especie se alimenta de arbustos resistentes y plantas espinosas propias del desierto y que, al defecar, depositan las semillas envueltas en un estiércol rico en nutrientes y humedad. Este abono -explica el medio argentino- las protege del calor extremo y de los insectos que las consumen, aumentando las probabilidades de que germinen cuando llegan las escasas lluvias.Durante la época de sequías, agrega el portal, este animal usa sus patas para excavar pozos en los cauces secos de los ríos hasta alcanzar agua subterránea. Estas fosas, agrega, les permiten beber a ellos y se convierten en oasis temporales de los que dependen aves, zorros, lagartos y otros mamíferos del desierto para sobrevivir. (I)
El desierto que perdió a su especie clave durante décadas: el animal extinto que fue reintroducido para salvar miles de hectáreas
Proyecto se inició en 1982 y, 44 años después, más de 500 ejemplares habitan zona de Israel.






