FILE PHOTO: The Temu app icon on a smartphone in this illustration taken October 27, 2025. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File PhotoMaría, docente jubilada, decidió invertir sus ahorros en un pequeño negocio de joyería con la esperanza de obtener ingresos extra para sobrellevar su retiro. En enero de este año, adquirió mercancía pensando que sus clientes habituales, principalmente amigas y madres de sus exalumnos, continuarían comprando como antes. La realidad fue distinta. En los últimos meses, María vio cómo sus ventas disminuyeron drásticamente ante la preferencia de los consumidores por productos importados desde China a precios considerablemente bajos, ofrecidos a través de aplicaciones de comercio electrónico. A pesar de ofrecer rebajas, más de la mitad de su inventario quedó sin vender y terminó abandonando su emprendimiento.La situación de María refleja el impacto que la llegada masiva de productos asiáticos genera sobre los pequeños y medianos negocios en El Salvador. PUBLICIDADPoblación salvadoreña en el Centro Histórico de San Salvador, El Salvador. (Infobae Centroamérica/Emerson Del Cid)Este fenómeno no solo afecta a comerciantes individuales, sino que también preocupa a sectores industriales organizados. Jorge Arriaza, coordinador del Consejo Industrial y presidente de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), advierte que la competencia desleal se ha intensificado durante los últimos meses en el país.Arriaza identifica cuatro factores principales detrás de esta problemática. El primero corresponde al contrabando, que facilita la entrada de grandes volúmenes de mercancía procedente de Asia sin cumplir los requisitos legales ni fiscales. Recientemente, la Fiscalía General de la República desarticuló una red dedicada al contrabando por varios millones de dólares, lo que evidencia la magnitud del problema. PUBLICIDADEl dirigente industrial considera que las autoridades han iniciado acciones para contener esta situación, pero reconoce que el contrabando sigue afectando a toda la región centroamericana.(Foto: Ministerio de Hacienda)El segundo factor es la falsificación de marcas. Según Arriaza, existe una proliferación de productos falsificados que ingresan a Centroamérica y compiten de manera desigual con la industria local, principalmente en sectores como confección y accesorios. Esta situación perjudica tanto a fabricantes como a comerciantes, quienes deben enfrentar la competencia de productos que imitan marcas reconocidas, pero que se venden a precios muy bajos.El tercer aspecto señalado por el presidente de la ASI se relaciona con las prácticas laborales. Arriaza subraya que en varios países asiáticos no se respetan los estándares laborales establecidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). PUBLICIDADA esto se suma el riesgo de que productos ingresen al mercado salvadoreño habiendo sido fabricados bajo condiciones de trabajo infantil o forzado, lo cual contradice los compromisos asumidos por El Salvador en acuerdos internacionales, como el firmado con Estados Unidos.Por último, la calidad de algunos productos importados también genera preocupación. Arriaza menciona que en el campo farmacéutico, por ejemplo, se han detectado mercancías que no cumplen con la normativa sanitaria nacional. La Superintendencia Sanitaria realiza controles, aunque siempre existe margen para mejorar los mecanismos de verificación y protección al consumidor.El caso de María ilustra cómo estos factores convergen en la vida diaria de quienes dependen del comercio local. Para muchos pequeños empresarios, competir contra productos de bajo costo y origen incierto se ha vuelto cada vez más difícil, afectando sus ingresos y su proyección de futuro.PUBLICIDADLa ASI anunció la Décima Sexta Edición del Ranking de Exportadores para reconocer a las empresas industriales destacadas el 22 de julio en San Salvador. (Foto cortesía ASI)El avance del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre China y El Salvador permanece en suspenso, según informó Jorge Arriaza desde la ASI. Las negociaciones han quedado detenidas, sin que se produzcan avances significativos en los últimos meses. Para los sectores industriales salvadoreños, un acuerdo de esta naturaleza requeriría condiciones muy específicas y controles claros para evitar que los problemas actuales de competencia desleal se profundicen.La coyuntura del comercio internacional, marcada por tensiones y desafíos globales, hace que cualquier acuerdo comercial deba contemplar cláusulas estrictas en materia de calidad, fiscalización y cumplimiento de normas laborales. Mientras tanto, el intercambio comercial entre ambos países continúa, aunque sin el marco regulatorio que ofrecería un tratado formal. Las expectativas permanecen abiertas respecto a la evolución de este proceso y su posible impacto en la economía salvadoreña y en la relación bilateral con China.PUBLICIDAD
Productos chinos de bajo costo presionan al comercio salvadoreño
La Asociación Salvadoreña de Industriales advirtió que el ingreso masivo de mercancías importadas presiona a comerciantes locales, en un entorno marcado por contrabando, falsificación de marcas, dudas laborales y controles sanitarios insuficientes






