Maxwell Cremona, la consultora sanitaria de Alberto González Amador, declaró unas pérdidas contables de 26.236 euros en 2025, a la espera del juicio por los presuntos delitos fiscales por los que está procesado el empresario y comisionista, pareja de Isabel Díaz Ayuso, y para el que todavía no hay fecha de celebración.
La compañía, de la que González Amador es propietario y administrador único, declaró el pasado ejercicio una facturación de 709.738 euros y entró en números rojos, tras presentar un beneficio de 93.678,73 euros en 2024.
Las cuentas que acaba de remitir Maxwell Cremona al Registro Mercantil reflejan que su activo, que llegó a superar los 2,2 millones en 2023, sufrió otra drástica bajada en 2025. Pasó de 563.412,51 euros a 240.490,12 euros. También recogen el pago de un dividendo “con cargo a reservas por importe de 1.225.000,00 euros”. Ese mismo importe figuraba en las cuentas del ejercicio 2024, cuando la empresa pagó su primer dividendo. En total, serían 2,45 millones para su propietario en solo dos años por esa vía.
Fue el pasado ejercicio cuando González Amador ejecutó la compra del ático en Chamberí (el barrio donde creció Ayuso, una de las zonas más caras de Madrid), en el piso superior a la vivienda de lujo que adquirió en julio de 2022, tras sus delitos fiscales. Ese ático estaba a nombre de Babia Capital SL, empresa administrada por su fiscalista, a la que pagaba un alquiler mensual de 5.000 euros.






