Ariel García Furfaro, dueño de los laboratorios HLB Pharma y Ramallo, permanece detenido en el Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz, pero su estadía detrás de las rejas presentaría condiciones diferentes a las habituales para el común de los presos. El empresario, principal acusado en la causa por el suministro de fentanilo contaminado que mató ya de manera confirmada al menos a 90 personas, tendría acceso según cuentan allegados a otros reclusos a una serie de comodidades y beneficios que le permiten no solo mantener una rutina carcelaria acomodada, sino hasta continuar al frente de sus negocios. A casi un año de su detención, García Furfaro se encuentra alojado en el pabellón 6 de la unidad penitenciaria de Marcos Paz, donde cuenta con celda individual y televisor de alta gama. A eso se suman actividades físicas, lecturas, asados semanales y reuniones chabituales on personas de su entorno, de acuerdo con información difundida en las últimas horas por la Agencia Noticias Argentinas. Fentanilo contaminado: detuvieron a dos exfuncionarias que controlaban los medicamentos
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