El pasado viernes, las tormentas secas provocaron varios incendios simultáneos en Castellón, que los bomberos se afanaron por controlar. Uno de ellos, el de Tírig, afronta su tercer día activo con más de 300 efectivos en la zona, y ya afecta a cerca de 400 hectáreas, según el último balance ofrecido en la mañana de este domingo. El incendio de Tírig es complicado por su orografía y las condiciones meteorológicas, pero los bomberos que han trabajado en el operativo apuntan a una falta de medios que podría haber sido determinante para que no fuera a más.

Jaume, uno de los primeros bomberos en llegar a Tírig, narra con impotencia cómo se desarrolló el operativo, de tres bomberos y el conductor de la autobomba: “Éramos solo tres componentes montando la instalación, íbamos progresando pero muy lentos. No dábamos abasto”. Trabajaron junto al helicóptero de Tírig, que iba realizando descargas aéreas, pero que tuvo que retirarse pronto por el viento. Las unidades han de estar formadas por seis componentes, cinco en el caso del turno C al que Jaume pertenece, pero en plena temporada de incendios están incompletas, pese al refuerzo del tercer turno pactado. Es una denuncia que viene siendo habitual por parte de los bomberos forestales, que llevan semanas reclamando a la Generalitat que complete los turnos, organizados de forma rotatoria para dar servicio 24 horas. Hace unas semanas denunciaban la falta de medios en el parque de Sant Mateu, y un mes atrás reclamaron refuerzos para hacer frente a la temporada alta de incendios. La Generalitat pide voluntarios para los días de mayor riesgo, pero no deja de ser “un parche”.