El incendio forestal de Niebla (Huelva) ha provocado la evacuación de 467 personas y ha recorrido ya 8.000 hectáreas, aunque no toda esa superficie ha ardido, desde que fue declarado el pasado jueves, según informa el Gobierno andaluz (PP y Vox). La Guardia Civil organiza entradas puntuales y supervisadas para que los vecinos hagan incursiones y puedan alimentar a sus animales, cercados en ocasiones por las llamas. Durante la noche no han sido necesarios nuevos desalojos. Entre las personas evacuadas, la mayoría, 283, son vecinos de Berrocal, un pueblo que se convirtió en el punto cero de uno de los mayores incendios de la historia de España, con 34.000 hectáreas arrasadas en 2004, hace 22 años.“La noche ha sido un poco más favorable que las jornadas anteriores, aunque sigue siendo complicada”, ha descrito el delegado del Gobierno en Andalucía, Francisco Toscano. Ahora no hay núcleos de población en riesgo. Junto a Toscano se ha incorporado al puesto de mando avanzado la vicepresidenta tercera del Gobierno, Sara Aagesen. El consejero andaluz de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha añadido: “Esta noche no ha sido fácil y no todos los trabajos previstos han podido ser ejecutados por la peligrosidad, sobre todo en la zona noroeste, lo que ha provocado que cesen actuaciones con fuego técnico”. Toscano ha precisado que “la noche ha sido un poco más favorable desde el punto de vista meteorológico”, respecto a las llamas que afectan a los alrededores del municipio de Huelva de casi 5.000 vecinos. “Eso ha permitido que se pudieran, por un lado, asegurar algunos de los trabajos que se hicieron ayer, especialmente en los flancos izquierdo y derecho, el invernadero y la zona de la planta de reciclaje de Villarrasa. Y, a la vez, empezar a hacer algunos trabajos de líneas de defensa en lo que se refiere a la cabeza del incendio”, ha detallado Toscano.Los medios aéreos también están empezando a trabajar esta mañana y su labor se va a centrar en “atacar” esa zona de la cabeza para permitir, en la medida de lo posible, que la Unidad Militar de Emergencias (UME) y también el Plan Infoca sigan haciendo la línea de defensa.Toscano ha advertido, sin embargo, de que “la previsión es que el viento vuelva a rolar, que es algo que es una constante desde el jueves”, a lo que se suma que la humedad va a ser muy baja en las horas centrales del día y eso no favorece las labores de extinción. “La previsión fundamentalmente es que el viento entre de oeste; puede girar a suroeste también en algún momento, pero un viento que puede rolar. Estamos hablando de que en las horas centrales del día se va a aproximadamente 30 o 35 kilómetros por hora. Esa es la previsión, pero vamos a ver finalmente”, ha dicho.El objetivo es “continuar con esa línea de defensa y también estar pendiente del flanco este, que está próximo ya también al río Tinto, ver también un poco cuál es el comportamiento que tiene por esa zona, aunque en principio lo más importante es que no hay núcleos poblacionales y sería más forestal lo que permanecería ardiendo”.Toscano ha explicado que la experiencia con el viento ha enseñado a los equipos a adaptar su estrategia y, además, hay dos elementos que hacen más difícil el trabajo: que es una zona de alta combustión por las características de la vegetación y que hay zonas rocosas con dificultad de acceso en algunos puntos. “La prioridad es salvar las vidas humanas, es lo primero. Por eso, atendiendo al planteamiento de ayer tarde de la dirección de la emergencia, se evacuó a los 340 vecinos”, ha explicado el representante del Ejecutivo central. Sobre la jornada de este domingo, Sanz ha resumido: “Seguimos en situación operativa 2, nos espera un día largo, pero con más optimismo que otros días”.