El Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) lleva aprobados 21 proyectos por US$ 46.708 millones. En evaluación hay otros 22 por US$ 101.241 millones, según datos oficiales.Vaca Muerta se lleva la marca: dos de cada tres dólares comprometidos por los inversores están relacionados al desarrollo de la formación no convencional de gas y petróleo.Detrás de los miles de millones de dólares anunciados, aprobados y en evaluación, los analistas marcan que su impacto en la economía real aún no es relevante. Un informe de EcoGo marca que lo comprometido por las compañías para los primeros dos años es el 7,2% de la inversión total en Argentina en 2025, y menos del 2% del Producto Bruto Interno (PBI).La magnitud crece a medida que se incorporan proyectos que todavía no tienen el mismo grado de avance. El total del monto de los proyectos aprobados y publicados en el Boletín Oficial equivalen al 19,4% de la inversión total de 2025, mientras que al sumar los proyectos anunciados pero aún no aprobados la proporción asciende al 71,1% de toda la inversión en Argentina en 2025 y al 12% del PBI.Ha generado ruido y debate las importaciones realizadas por las compañías que cuentan con estos beneficios. Los tubos indios de Southern Energy para el gasoducto San Matías o las instalaciones chinas para el campamento de Vicuña en su desarrollo de cobre en San Juan.En el año y siete meses transcurridos desde el primer RIGI aprobado, los proyectos alcanzados por el régimen importaron US$323 millones. El monto equivale a apenas el 5% de lo que la Argentina importa en bienes durante un solo mes. En julio, las compras de los proyectos se aceleraron hasta US$45 millones, pero todavía representaron alrededor del 1% de las importaciones totales del país.El economista de IIEP-UBA, Federico Bernini, precisó que las importaciones de estos proyectos se aceleraron en los últimos meses, impulsados por Vaca Muerta Sur (iniciativa impulsada por YPF y las petroleras), Rincón (desarrollo de litio de Rio Tinto) y un parque eólico de la empresa PCR.“De los 20 proyectos aprobados, hay 10 que realizaron importaciones de bienes de capital. En promedio, el monto importado fue equivalente al 6% de las inversiones comprometidas en los primeros 2 años (el más alto es Galan Litio con 31%)”, agregó Bernini.En otro ángulo, el informe de Inversión Extranjera Directa (IED) que el Banco Central publicó la semana pasada muestra el crecimiento de los sectores extractivos. En el primer trimestre del año los flujos netos de IED resultaron en ingresos por US$1.794 millones, con aportes de renta de capital por US$2.743 millones, de los cuales el 61% se explica en los sectores “explotación de minas y canteras”, que incluye a los sectores petroleros y mineros.Según los economistas Joaquin Palma Hernandez y Guillermo Baez, de la consultora Econsur, más que un salto inmediato de la IED, el RIGI expone las diferencias en la estructura de financiamiento de estos sectores.En el caso de Vaca Muerta, con importante protagonismo de empresas de capitales nacionales, una parte relevante del financiamiento no aparece como IED sino como deuda y otros flujos externos. En minería, donde reinan los capitales extranjeros, si registra saltos en los flujos de inversión extranjera en 2025, en coincidencia con las primeras aprobaciones de proyectos bajo el RIGI.
El RIGI ya mueve casi US$ 47 millones pero todavía no tiene impacto en la economía
Las empresas aceleraron sus importaciones en los últimos meses.Los sectores extractivos concentran una parte creciente de la inversión extranjera. Los montos todavía son pequeños frente al tamaño de la economía argentina.






