Hay pasillos y pasajes tendidos de papel, propaladoras de ideas y epifanías. Mesas y ediciones de colores y tamaños adaptados a todos los bolsillos en la edición celebración de la Feria de Editores (FED), que hoy finaliza en Chacarita con números alentadores. De un lado se vocean decenas de novedades de más de 330 sellos de América Latina y España, y del otro, visitantes por primera vez de la FED que quieren seguir la conversación, a través de los libros, que inició el viernes la invitada mexicana Socorro Venegas sobre la memoria y que ayer la charla con Mauricio Kartun hizo de ese músculo un organismo vivo, más vivo y combativo que nunca. Que hoy promete un debate intenso en la mesa “Un mundo de sensaciones derechosas”, en un auditorio convencido que es una cuestión de vida o muerte oponerse a los totalitarismos sociales o económicos, tanto si vienen impuestos desde afuera o desde adentro. “La FED Argentina es un proyecto pionero que nos ha mostrado el valor de la edición independiente en América Latina. Son tiempos muy delicados para el árbol profundo y generoso del libro. Más que nunca, se necesita de las y los lectores para hacer saber a los gobiernos que es fundamental apoyar la cultura escrita. Que seguimos necesitando, como decía Lorca, ese medio pan y un libro; y de qué modo su carencia nos revela el porqué atravesamos hoy una crisis civilizatoria”, acota entre el bullicio del C Media la prestigiosa editora y escritora Venegas, directora de Publicaciones y Fomento Editorial de la Universidad Nacional de México. Mientras en el stand siguiente las bibliotecas y librerías que accedieron a un descuento del 50%, y envío gratis hasta 200 kilómetros, retiran cajas de libros que son nuevas cartas de amor, algunos preguntan por los nuevos autores y editoriales que se discutieron en las jornadas de traducción, y las editoriales de las provincias conversan con los editores invitados de España, Francia, Italia, Rusia y Suecia. “La Fed es una feria con mística, la mística que tiene leer, que tienen los libros y vivir la vida como lectores, y la que le ponemos todos desde distintos oficios y disciplinas artísticas e intelectuales al noble arte de hacer libros. Por eso es una de las ferias más hermosas del mundo”, redondea Maxi Papandrea, editor de Sigilo, que entre las maravillas recién salidas de imprenta se encuentra Una exposición de Ieda Magri, junto a un acontecimiento editorial: “nuestra novedad más importante este año es la reedición de Donde yo no estaba de Marcelo Cohen, una novela de mil páginas que estamos muy orgullosos de haber publicado, porque es la obra cumbre del gran escritor argentino”. Por su parte, Martín Kohan, María del Carmen Rodríguez y Jacobo Zanella, en la mesa organizada por Godot, Cactus y Gris Tormenta, descosieron la mitología borgeana, y viendo pasar a Julieta Venegas y Natalia Rodríguez Simón para charlar de literaturas, infancias y orillas, en el encuentro coordinado por Blatt & Ríos y La Pollera, resuenan las palabras de Socorro Venegas: “se puede ver a través de los catálogos vivos de las editoriales independientes del continente la diversidad cultural de toda una región que comparte una lengua, pero también podemos encontrar proyectos muy dignos en los que resuenan las lenguas originarias. Esto es imprescindible que siga ocurriendo, que no olvidemos que más allá de las actuales fronteras geopolíticas, el corazón de nuestra región es Abya Yala”. Y sale disparada la ensayista híbrida de Leche de silencio (Páginas de Espuma) hacia las escaleras para escuchar “La sensibilidad y el territorio. Crecer en la frontera”, parte del ciclo de charlas gratuitas en estos cuatro días, al igual que acceso a la FED –entradas por Passline–, y que cierra hoy con “Editar el pasado para gobernar el presente” de la historiadora Camila Perochena.