El índice de precios al consumidor (IPC), principal indicador de la inflación en China, aumentó un 0,5% interanual en julio, lo que supone una tasa 0,5 puntos inferior a la de la lectura anterior (+1%) y un tercer mes consecutivo de ralentización, según datos oficiales publicados este domingo.La cifra divulgada por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) del país asiático queda por debajo de lo esperado por los analistas, que esperaban una frenada pero menos pronunciada, con los pronósticos más extendidos rondando el 0,8%.

En la comparación intermensual, el IPC modera su descenso desde un 0,3% a un 0,1%, pero los expertos esperaban que repuntase en torno a un 0,2%.

El estadístico de la ONE Dong Lijuan vuelve a atribuir el grueso de esta evolución a las fluctuaciones de los precios internacionales del crudo, que se tradujeron en un descenso del 10,7% entre junio y julio para los precios de la gasolina en China tras las subidas por el conflicto en Oriente Medio.

El experto gubernamental también apunta a la bajada de precios en huevos, frutas o verduras, «significativamente por debajo de su media estacional»; a la demanda de electrónica gracias al auge de la inteligencia artificial (IA), reflejada en los costes de tabletas u ordenadores, o a subidas típicamente veraniegas como las comisiones de agencias de viaje, hoteles o billetes de avión.