Tokio (EFE).- La ciudad japonesa de Nagasaki conmemoró este domingo el 81 aniversario del lanzamiento de la bomba atómica con una ceremonia en la que el alcalde, Shiro Suzuki, pidió la abolición de las armas nucleares y criticó a los países que las utilizan como elemento disuasorio.

«Las armas nucleares no son un mal necesario sino un mal absoluto, y la humanidad y las armas nucleares nunca podrán coexistir», dijo Suzuki en un discurso recogido por la cadena pública de televisión japonesa NHK.

Una niña reza en los actos de conmemoración del 81 aniversario de la bomba atómica en Nagasaki. EFE/EPA/Jiji Press

El alcalde pidió además al Gobierno japonés que mantenga los conocidos como «tres principios no nucleares», adoptados como resolución por el Parlamento japonés en 1971 pero nunca incorporados a la ley japonesa: no poseer, no producir y no permitir que se introduzcan armas nucleares en el país.

La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, aseguró durante su intervención que su Ejecutivo «defiende» los tres principios, pero sin aclarar si el país los seguirá respetando en el futuro.