Investigadores argentinos desarrollan un electrodo especial para aplicar electroquimioterapia en el cáncer de cuello uterino y tumores profundos (Imagen Ilustrativa Infobae)El tratamiento de cáncer de cuello y de cabeza de útero atraviesa una etapa de transformación impulsada por la búsqueda de alternativas que permitan atacar el tumor con mayor precisión y menor impacto sobre la calidad de vida de los pacientes.En este contexto, la electroquimioterapia emerge como una estrategia innovadora, capaz de potenciar los efectos de los fármacos anticancerígenos mediante el uso de pulsos eléctricos breves y controlados. La técnica, ya establecida para tumores cutáneos y superficiales en Europa y Argentina, se encuentra ahora en plena fase de desarrollo para extender su aplicación a tumores más profundos, como el de cuello uterino, que sigue siendo una de las principales causas de muerte por cáncer en mujeres en el país.PUBLICIDADEl cáncer de cuello uterino representa el tercer tipo de tumor más diagnosticado en mujeres en Argentina, con más de 4.500 casos nuevos y más de 2.300 muertes anuales, según datos oficiales. La mayoría de los casos está relacionada con la infección persistente por el virus del papiloma humano (VPH), una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes a nivel global. Una ilustración representa la electroquimioterapia, que potencia los efectos de fármacos anticancerígenos mediante pulsos eléctricos breves y controlados contra una célula de cáncer de cuello de útero (Imagen Ilustrativa Infobae)Si bien la prevención mediante vacunación y controles ginecológicos logró reducir la incidencia en algunos países, la enfermedad continúa teniendo un fuerte impacto, especialmente en regiones con menos recursos y acceso limitado a los sistemas de salud.PUBLICIDADEn este escenario, el desarrollo de nuevas tecnologías para el tratamiento localizado de tumores gana protagonismo. La electroquimioterapia consiste en la administración de un fármaco —principalmente bleomicina o cisplatino— seguida de la aplicación de pulsos eléctricos breves directamente sobre el tumor. Estos impulsos forman nanoporos en la membrana de las células cancerosas, permitiendo que el medicamento penetre en su interior y aumente mil veces su eficacia respecto de la administración tradicional.“El campo eléctrico forma poros en las células tumorales, lo que permite que el fármaco antitumoral pueda penetrar. Es una eficacia 1000 veces superior”, explicó a Infobae el doctor Felipe Maglietti, director del Instituto Barceló de Investigación Traslacional (InBIT) de la Fundación Barceló e investigador del Conicet.PUBLICIDADEl uso de la electroquimioterapia está consolidado en Europa para el tratamiento de tumores cutáneos, como el melanoma o lesiones benignas, y comenzó a aplicarse en Argentina en los últimos años, tras una década de experiencia en el continente europeo. “Es un tratamiento de cáncer de piel desde 2006 en Europa y 2010 en Argentina”, detalló Maglietti. Y explicó que la técnica también se utiliza en animales para tratar tumores en la cavidad nasal y en procedimientos por laparoscopía. En Europa existen electrodos específicos para uso laparoscópico, pero la incidencia de cáncer de cuello uterino es muy baja en esa región, por lo que no se desarrollaron dispositivos adaptados a este tipo de tumores.PUBLICIDADEl doctor Felipe Maglietti destacó que el campo eléctrico permite que el fármaco penetre en las células tumorales con una eficacia mil veces superior