Una retransmisión en directo a través de TikTok se convirtió la noche del martes en un escenario inesperado de horror. Durante más de media hora, Mario Armando Lavandeira Jr., mundialmente conocido como el bloguero Perez Hilton, se mostró en streaming desorientado, errático y totalmente cubierto de lo que parecía sangre, sin control ni censura por parte de la plataforma china, más restrictiva en términos de lenguaje.
Fueron los propios seguidores de Perez Hilton quienes, temiendo por su salud, alertaron a la policía y los servicios de emergencias, que se presentaron en su casa de Miami mientras el directo todavía no había sido cortado. Actualmente, permanece hospitalizado en un centro médico donde profesionales de la salud mental evalúan su estado, del que únicamente ha trascendido a través de su equipo que “puede comunicarse”.
Aunque sigue contando con una gran comunidad, Perez Hilton ya no es el hombre que una vez ostentó el poder de encumbrar o destruir carreras en Hollywood desde su blog, y en su crisis actual hay una lectura de cómo ha sido la evolución de internet. También es necesario retroceder a los años 2000 y a cómo era internet entonces para entender lo que representaba este icono del corazón.










