No hay mejor defensa que un buen ataque. De la máxima que el fútbol rescató de un viejo libro de tácticas de combate, Jorge Sampaoli puede dar fe. Una ráfaga de contundencia ofensiva le permitió a Talleres transformar en goleada una apretada victoria ante Platense en su tercera presentación como DT del equipo albiazul, que terminó siendo la vencida para él y también el último juego del ‘Calamar’ con su colega Walter Zunino en el banco. “Aprovechamos mucho la ventaja y las transiciones que nos provocó la desesperación de nuestro rival en el segundo tiempo y eso hizo que ganáramos con mucha claridad”, refirió el ex seleccionador nacional tras su bautismo de fuego triunfal en la Primera División de la AFA.

“Tuvimos bastante aplomo para seguir jugando desde la ventaja y supimos aprovechar la velocidad para estirar la diferencia”, destacó Sampaoli sobre la apuesta por los ligeritos, una estrategia habitual de su antecesor Carlos Tevez, que resultó una impensada alternativa para uno de los fundamentalistas del aire bielsista, cuyo repertorio no incluye un Plan B. “En igualdad nos costó jugar, porque lo que propuso Platense fue poner cuatro jugadores en el último tramo, ante una defensa muy alta. En el volumen de juego del primer tiempo no encontramos los espacios. Nos presionaron en campo propio y nos complicaron la salida”, admitió ‘El Zurdo’ de Casilda. Traducido al criollo, le sacaron la ficha a un equipo que propone, pero que también juega al límite. Gambeteando por la cornisa.