Despu�s de diez a�os alejada de la televisi�n, Karmele Marchante ha vuelto a un plat�. Actualmente forma parte del espacio De lunes a viernes, en las tardes de Telecinco, un regreso que ella misma reconoce que nunca imagin� cuando abandon� la cadena hace una d�cada. "Qui�n me iba a decir a m� que cuando me largu� dando un portazo de Telecinco iba a volver de nuevo. Pero debo decir que este programa no tiene nada que ver con el anterior. Es un programa estupendo, fresco y divertido."La periodista recibe esta nueva etapa con el mismo entusiasmo con el que ha afrontado toda su trayectoria. "Cuando me largu� de aquel programa infame, lo que me ofrecieron despu�s no me interesaba", afirma. En lugar de buscar otro plat�, escribi� dos libros, recorri� �frica siguiendo la ruta de la trata de mujeres porque es abolicionista y continu� haciendo teatro feminista. "Yo no estoy ni un minuto parada, estoy activa, a m� me gusta lo que hago."Por eso la jubilaci�n ni siquiera aparece en su horizonte. Cuando se le pregunta si imagina el momento de retirarse para llevar una vida tranquila apunt�ndose a un taller de cer�mica que est� muy de moda, su respuesta es inmediata: "Ni loca. �Cer�mica? Qu� horror". Karmele aclara que tampoco vive obsesionada con el trabajo. "Tengo una vida organizada, es decir, cuando quiero descansar o tener ocio, lo tengo. No es que yo est� como una loca obsesiva, sino que distribuyo las cosas muy bien. No tengo ni estr�s laboral, ni estr�s vital, ni estr�s emocional, ni nada."Karmele Marchante durante un momento del programa 'De lunes a viernes'MediasetEse rechazo a la retirada tiene mucho que ver con otra de sus batallas: el edadismo. "Yo niego el edadismo para mujeres y para hombres y estoy por las cosas transgeneracionales y transversales, es decir, que no porque tengas una edad determinada en el carnet de identidad te tienes que quedar en tu casita con un pa�uelo negro en la cabeza."La experiencia, insiste, sigue teniendo valor. "Claro, la experiencia cuenta. Es important�simo". Y explica cu�l es el secreto para mantenerse activa: "Tengo la curiosidad vital. Leo tres peri�dicos al d�a, sigo la actualidad y procuro mantenerme informada de todo".Al repasar una carrera que comenz� mucho antes de convertirse en uno de los rostros m�s conocidos de la prensa del coraz�n, reivindica una trayectoria mucho m�s amplia de lo que suele recordar el gran p�blico. Fue corresponsal en los pa�ses escandinavos, dirigi� la revista Star, particip� en la fundaci�n de Ajoblanco y cre� el Club de las 25, uno de los colectivos feministas hist�ricos que contin�a activo.De hecho, recuerda perfectamente cu�ndo cambi� su vida. Fue leyendo Mujer y sociedad, de Lidia Falc�n. "Me lo tragu�, me lanc� a las p�ginas amarillas, la llam� y le dije: 'Yo quiero ser como usted'. Aquel compromiso feminista nunca ha desaparecido y atraviesa toda su forma de entender el periodismo. Nunca ha visto incompatibilidad entre defender el feminismo y trabajar en la prensa del coraz�n. Explica que lleg� a ese g�nero casi por casualidad, despu�s de abandonar Informe Semanal por sus discrepancias con un productor ejecutivo al que define como "un mis�gino horrible". M�s tarde, una oportunidad en Televisi�n Espa�ola la llev� a especializarse en informaci�n social y, con el paso de los a�os, termin� convirti�ndose en uno de los rostros m�s conocidos del periodismo del coraz�n.Karmele Marchante en los a�os 80�ngel Casa�aLejos de renegar de aquella etapa, la reivindica. "Se puede ser feminista y trabajar en la prensa del coraz�n y aplicar unos criterios y unas l�gicas feministas, que es lo que hago yo". Tampoco pierde demasiado tiempo intentando convencer a quienes opinan lo contrario. "Quien dice eso son los t�os estos machirulos. Yo es que no quiero perder un minuto en lavarles el coco, que lo tienen sucio. Nunca pierdo un minuto en convertir a un machirulo en feminista. Que hagan lo que quieran y que digan lo que quieran, que a m� me da igual."La profesi�n, reconoce, tampoco ha sido siempre amable. "La norma general es pisar cabezas y apu�alar por la espalda", afirma al hablar del periodismo. Aun as�, asegura haber conservado buenas amistades y distingue claramente entre el �mbito laboral y el personal. Pero, por encima de todo, reivindica el papel de las mujeres que la han acompa�ado durante toda su vida. "Las amigas, para las mujeres que somos feministas y que nos llaman de todo como feminazis, formamos unas redes de apoyo que son una de las cosas revolucionarias m�s importantes del mundo. Nos ayudamos, nos levantamos, nos apoyamos, nos enriquecemos, nos divertimos, todo."Esa forma de entender las relaciones tambi�n explica c�mo ha organizado siempre su vida. Cuenta que distingue perfectamente entre sus distintos c�rculos de amistades y que nunca ha querido que el trabajo lo absorbiera todo. "Mi vida no ha sido nunca la tele y el trabajo, sino que yo tengo una vida siempre llena de personas amigas, de c�rculos... Nunca he dejado de hacer otras cosas."Cuando se le pregunta si se marca alg�n horizonte para dejar de trabajar, vuelve a responder con absoluta naturalidad: "No me pongo ninguna meta".
Karmele Marchante: "No me jubilo ni loca. �Cer�mica? Qu� horror"
Despu�s de diez a�os alejada de la televisi�n, Karmele Marchante ha vuelto a un plat�. Actualmente forma parte del espacio De lunes a viernes, en las tardes de Telecinco, un...







